Las manos quietas, que van al pan, de Lara Smirnov


Fecha de publicación: 17/10/2017 | Idioma: Español | ISBN: 978-84-08-17720-3 | Código: 10193331 | Colección: Erótica 

Nina no tiene suerte con los hombres. Harta de sufrir el acoso de jefes y compañeros en los restaurantes donde ha trabajado, se presenta al concurso «Tip Top Chef», para conseguir su independencia y abrir su propia pastelería.
Denis había logrado hacer realidad su sueño: abrir un restaurante a medias con la mujer de su vida. Pero cuando ella decidió que en su vida no era suficiente un solo hombre, el sueño se convirtió en pesadilla y Denis se quedó sin amor y sin restaurante.

Las cosas entre Denis y Nina no pueden empezar peor. Desde su primer encontronazo ante las cámaras, la pareja entra en un duelo personal para demostrarle al jurado que no tienen rival amasando pasta y pellizcando los bordes, pero cuando los focos se apagan, los pellizcos vuelan porque las manos se les van, y no precisamente al pan.

Hacía ya muchas semanas que no nos juntábamos las Marirreperas para leer. Esta vida loca nos tiene liadas a unas y a otras, cada cual con sus libros, y no encontramos el momento de hacerlo a la vez. Aprovechando la suscripción de prueba de Kindle Unlimited elegimos una lectura corta (muy corta) con la que era difícil equivocarse porque ya conocemos a la autora y algunas de sus historias.


Lara Smirnov, por si no lo sabéis, es uno de los seudónimos que utiliza Norma Estrella para publicar sus novelas. En esta ocasión, las novelas bajo este nombre son comedias románticas algo más eróticas que otras.

De la mano de los programas de cocina que actualmente pueblan los canales de televisión, en los que un grupo de aficionados, y no tan aficionados como es el caso de esta historia, conviven y compiten entre ellos preparando suculentos platos que son probados, analizados y juzgados duramente por un jurado insidioso, listillo y buscaproblemas, la autora crea una situación cómica en torno a una cocinera, algo falta de pasión y desencantada con el sexo opuesto, y un cocinero canalla y simpático, de esos que al final se hace querer

Nina tragó saliva. Estaba emocionada, contenta, orgullosa... y excitada, como cada vez que tenía a ese hombre a menos de cinco metros de distancia.-Gracias, chef

La previsibilidad lógica de esta historia no me ha importado en absoluto. Esta autora tiene esa manera de escribir que facilita la lectura, que te hace pasar un rato divertido, que te da justo lo que buscas, y no defrauda, por lo menos a mí no me pasa. 


-He cambiado de idea -añadió Max -. Te reto a que plasmes en tu plato lo que estabas pensando. Atrévete a mostrarme lo que sientes cuando me miras. Yo haré lo mismo.

Ha sido ameno, como ver una comedia en la televisión; un texto desenfadado, a veces tierno, con un pelín de trama detrás, sin pretender, con cierto tono irónico en algunas situaciones respecto a los concursos de televisión que son más reallity que otra cosa... para mí, genial por Lara Smirnov: otra vez animándose con un programa de televisión (tenéis que leer El golfo de Cádiz y la estrecha de Gibraltar) y otra vez consiguiendo un buen efecto. Eso sí, esta vez mucho más corta

Buscando rizar el rizo, porque sino las cosas serían muy sosas, he encontrado un pequeño paralelismo entre la vida y la cocina, o en este caso, entre la sexualidad y la cocina, mostrando que la vida de ELLA ha pasado entre fogones como quería pero sin llegar a exprimir del todo sus opciones; a veces al leer dudaba si hablaba de cocina o de relaciones personales. Ya sabéis, ese pequeño aprendizaje de dejarse llevar con aires de carpe diem, pero sin dejar de mirar hacia delante para crecer... y sin olvidarnos del destino que une a dos personas, del primer amor y el sabor de las segundas oportunidades. Es bonito añorar aunque siempre que eso no nos haga daño.
-Al revés, Pablito, los de tu generación lo estáis haciendo todo al revés. Yo no sé cómo decirlo. Si te esperas a tener la carrera, el máster, las prácticas y la madre que te trajo..., te vas a plantar con cuarenta años, agotado y son energías para correr mundo. Luego te entrarán las prisas por casarte y tener hijos, la ansiedad porque el tiempo vuela, y con cuarenta y cinco años te veo atiborrándote de pastillas y visitando al cardiólogo. -Elsa sacudió la cabeza-. Las cosas son mucho más sencillas.
Creo que, en cierta manera, la historia consigue mostrarnos a través de la cocina, siendo esta como una metáfora de lo que buscamos en la vida, lo necesario que es aplicar la pasión y la experiencia en lo que hacemos, y eso me gusta. Todo dentro de la sencillez de esta historia, que no pretende más que ser una comedia romántica, divertida y desenfadada, con ese tira y afloja que a veces sabe a poco, y con un algo de regusto a recuerdo, a pasado y a anhelo.







Comentarios

  1. ¡Hola! A mi me vino genial esta lectura para levantar el animo. Quiero leer pronto algún otro libro de la autora.

    Un abrazo

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  2. ¡Aich, muchas gracias Marirreperas! Contar una historia, hacer pasar un rato entretenido y levantar el ánimo. ¿Puede haber un trabajo mejor? Muchísimas gracias por la fantástica reseña. Como siempre, un lujazo ser reseñada por ti, Carmen. A ver cuando te animas a escribir tus propias historias porque leerte es un placer. :)

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  3. Uyyyyyyy que buena pinta Carmen, encima es cortita, este tiene pinta que me va a gustar, lo anoto ya. buen post guapa

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  4. Este es el tipo de lectura que yo tengo preparad para momentos muy puntuales, una o dos veces al año, cuando necesito desconexión y entretenimiento sin más pretensiones.
    Un beso ;)

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