Sin identidad, de Jorge Moreno


135 páginas
Autopublicado
Me despertaron dentro de un tren que acababa de llegar a Barcelona. Entonces no recordaba quién era, ni qué hacía allí. Ni siquiera sabía lo que era un tren. Me enfrenté a un mundo nuevo para mí, en el que cada cosa que veía o hacía era un descubrimiento. A pesar de la emoción que suponía, prevalecía en mí el deseo de saber quién era. Comencé una búsqueda de mi origen en la que fui descubriendo cosas que quizá hubiese preferido no saber. La policía me buscaba por algún motivo y en mi camino de regreso me topé con una mujer que estaba en mi misma situación.
A partir de entonces se desató una lucha interior entre el deseo de huir de un pasado posiblemente atroz y la necesidad de saber quién era. O quién sabe, quizá solo fuesen gases.



Conocí a Jorge Moreno con su anterior novela, Dos minutos, una comedia sin pretensiones que te levanta más de una sonrisa y te deja con ganas de saber más de este escritor. Por este motivo sabía que leería Sin identidad, lo único es que ha sido antes de lo que pensaba y gracias a Jorge. 

Con la idea preconcebida, y no por ello incorrecta, de que estaba frente a una comedia, comencé la lectura con ciertas reticencias. Lo reconozco, a veces me pasa, es como si pensara de ante mano que como me gustó la novela anterior esta segunda no va a ser igual. Los primero capítulos me tenían algo descolocada pero a medida que me iba adentrando en la historia iba pasándomelo mejor, hasta el punto de que casi sin darme cuenta me estaba riendo en voz alta, a carcajadas, con ganas de contar las situaciones algo absurdas que se presentan en la historia. Como ya sabéis, esto no es muy habitual, aún siendo comedias. 


Para mí, estamos más frente a un relato largo, porque se lee muy rápido, en tono de comedia, que nos trae una especia de viaje hasta saber el porqué. Es muy interesante como el autor va llevando al protagonista desde que se despierta sin ningún recuerdo de él y su pasado hasta el punto final de la novela. Es un texto rápido, muy entretenido, está muy bien escrito y es totalmente impredecible. 

No voy a contaros nada de la trama, lógicamente. Sí puedo deciros que comienza con él, el que nos cuenta la historia en primera persona, que no recuerda nada, no sabe quién es ni qué hace en la estación de trenes. Desde ahí, y en la más absoluta ignorancia, e ingenuidad diría yo, le van ocurriendo una serie de cosas y va conociendo a una serie de personas que le llevarán a descubrir la verdad. Aunque esto os parezca un argumento fácil y previsible os aseguro que os sorprenderá (a mí me ha sorprendido). 


Me gustan estas historias sencillas, directas, fáciles, bien construidas y sin pretensiones, que lo único que buscan es que el lector pase un buen rato, se ría (en algunos momentos mucho) y disfrute de unas horas. Después de hacer varios días que la he leído todavía me acuerdo de algunas escenas y me sigo riendo. 

¡Bravo, Jorge!



Si te ha gustado, sigue mi blog 


Comentarios

  1. ¡Muchísimas gracias!
    Me alegro un montón de que te haya hecho reír.

    ResponderEliminar
  2. Cómo me alegro que este segundo libro sea tan divertido como el primero. A ver si tengo tiempo ( difícil lo veo 😢) porq ganas, muchas.

    ResponderEliminar
  3. Este este escritor en la mira por las recomendaciones que ustedes han hecho de su anterior libro, a ver si puedo leerlo más adelante.

    ResponderEliminar
  4. Acabo de leerlo, todavía tengo que dejar mi opinión, me ha gustado, pero pensaba que iba a reírme más, supongo que por lo bien que lo pase con Dos Minutos. Desde luego muy bien escrita y original.
    Saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Primer sorteo del blog

Nadie me ofende impunemente - SORTEO #1

El juego de la inocencia - SORTEO #7

Caen estrellas fugaces - SORTEO #6

Sorteo cumpleañero

La hermana sombra, de Lucinda Riley

La lucha de Jan - SORTEO #12

A contrarreloj - SORTEO #3

Sorteo 150 seguidores

Siete libros para Eva, de Roberto Martínez Guzmán