El misterio de Notting Hill, de Charles Warren Adams


El misterio de Notting Hill
Charles Warren Adams
Colección: Alba Clásica
Número colección: CXXXIV
Traducción: Concha Cardeñoso Sáenz de Miera
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 97884-90651100
Páginas: 200

Hasta hace muy poco El caso Lerouge (1863) de Émile Gaboriau y La Piedra Lunar (1868) de Wilkie Collins se disputaban el honor de ser la primera novela de detectives. Hoy, sin embargo, especialistas en el género como Julian Symons y Paul Collins conceden ese privilegiado puesto a una novela publicada por entregas en 1862 (luego, en forma de libro, en 1865), 
El misterio de Notting Hill, escrita bajo seudónimo por el abogado Charles Warren Adams. En ella, el investigador de una empresa aseguradora debe aclarar las circunstancias de la muerte de la esposa del barón R., que al parecer se envenenó con ácido prúsico después de entrar sonámbula en el laboratorio de su marido. Mediante la reunión de una serie de documentos −diarios, cartas, declaraciones, informes científicos y hasta un plano de la «escena del crimen»−,la novela plantea el misterio anticipándose a la técnica objetivista de Wilkie Collins y recrea con profusión y gran habilidad un mundo de extremos y oscuridades en la tradición del género gótico: herencias codiciadas, hermanas separadas en la infancia, sensibilidades mórbidas, espíritus maquiavélicos, hipnosis, sonambulismo y crimen. La resolución del caso le parecerá al mismo investigador tan imprevisible como «insondable».

Durante el confinamiento fueron varias las editoriales que pusieron algunas de sus novelas a cero euros para que los lectores pudiéramos disfrutar de ellas. El misterio de Notting Hill fue una de ellas, gracias a Alba Editorial, y me pareció perfecto para continuar con el Reto Netherfield como clásico ambientado en Londres. No es que Londres tenga un impacto importante en la trama, más allá de que el "misterio" ocurre en ese distrito de Londres.

La novela es en sí el completo informe que el investigador de seguros señor Henderson escribe para concluir por qué se ha cometido fraude, y por ende un delito, en relación a la muerte de la mujer del barón R., quien había inscrito varias pólizas de vida en su nombre. Publicada a mediados del siglo XIX, primero por entregas y luego como único libro, es una historia que bien podría ser muy posterior tanto por el ritmo como por el carácter deductivo de la investigación.
Aun así, no debemos olvidar que los que pasan la vida engañando al prójimo suelen acabar engañándose a sí mismos.

Lo primero que me sorprendió nada más comenzar a leer fue su estructura: es un informe, con sus escritos, cartas, transcripción de declaraciones de testigos y más documentación, a través de la cual el señor Henderson nos va haciendo partícipes de su rigurosa investigación, con sus conclusiones finales, presentadas a modo de memorandum. Todo muy escueto, muy profesional, conciso, sin añadidos ni subterfugios que nos desvíen de la línea que el investigador quiere marcar

Las características de la cadena de pruebas de la que depende, como he dicho varias veces, la única hipótesis que puede dar cuenta de los misteriosos sucesos que conforman el objeto de nuestras indagaciones no son puramente circunstanciales, sino también, al mismo tiempo, tan delicadas y complicadas que, si fallara una sola, se vendría abajo todo el caso.
A partir de la carta  que el señor R. Henderson dirige al secretario de la compañía de seguros de vida..., fechada el 17 de enero de 1858, tenemos acceso al resto del expediente formado por una serie de secciones que contendrán las pruebas, recopiladas por él, a través de las cuales se va deduciendo lo que ocurrió, por tanto, llegando a las mismas conclusiones que extrae el señor Henderson.

Precisamente, cuando llegas a la parte final con esas conclusiones, que no son tales sino un resumen de lo que las anteriores pruebas  expuestas indican, el autor te deja a ti, como lector, que juzgues y valores las consecuencias de todo esto (realmente deja a los responsables de la empres de seguros). Creo que en esto radica lo original y la fuerza de esta novela, además de ir mostrando lo que un proceso deductivo, concienzudo y trabajado tiene como resultado.

Entiendo que para algunos lectores resulte extraño. Para mí también lo ha sido, sobre todo al principio, cuando el lío de nombres e iniciales conseguía que perdiera concentración y claridad en lo que me estaban contando (no sabía quién era quién y quién había muerto), pero precisamente por esa manera de conseguir hilar una novela de intriga partiendo de una premisa ya conocida, como es el "culpable" de esta historia, con el objetivo de averiguar cómo y por qué, me ha gustado mucho, y creo que la he disfrutado más. Me gusta que me sorprendan y que apeguen a mi comprensión lectora mientras voy leyendo.

Sin duda, una novela distinta, muy entretenida, en la que partimos de un personaje principal, el investigador, que no tiene cabida en la misma historia que nos cuenta pero que es esencial como constructor de la misma, de quien intuimos que es sagaz, inteligente, muy intuitivo y con gran capacidad de investigación; y los protagonistas de la historia en sí, tanto la fallecida como el resto de actores que irán apareciendo y a través de los cuales acabaremos (bueno, acabará el investigador) descubriéndolo todo.
Se sabe por experiencia universal que, en la práctica, el peor enemigo del delito es el exceso de precaución.
Además, la edición de Alba Editorial, incluso en la versión digital, que es la que yo he leído, tiene las ilustraciones originales que acompañaron este libro realizadas por George du Maurier, abuelo de la escritora Daphne du Maurier. Maravillosas.


Si no tuvisteis la suerte de adquirir el ebook mientras la editorial lo puso gratis, debéis saber que está incluido dentro de Kindle Unlimited.





Comentarios

  1. No me llama mucho, pero muy buen post guapa

    ResponderEliminar
  2. Hola, los libros de Alba Editorial son espectaculares, y este se ve genial por sus ilustraciones. El resto, no sé yo. Ya veremos. Besos

    ResponderEliminar
  3. Una buena propuesta lectora, con una estructura atractiva, pese a que ya se conoce al culpable. Me llamó la atención esta novela ofertada por Alba Editorial, y no lo dudé. Besos.

    ResponderEliminar
  4. Yo creo que el gran atributo de esta novela es ser precisamente de las primeras del género y por tanto ofrecer algo muy diferente. No copia porque no había nada que copiar y no tira de clichés porque no los había todavía. El planteamiento de la novela es muy original y aunque no es de esas historias que piensas "menudo novelón", yo creo que es de imprescindible lectura para quienes les gustan los clásicos policíacos. Muy entretenido :)

    ¡Besote!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Unlimited

Entradas populares de este blog

Me olvidé de mí

Piso para dos, de Beth O'Leary

¿A quién teme el diablo?, de Pablo Palazuelo

El diablo también se enamora, de Eleanor Rigby

La solterona, de Jana Westwood #PremioLiterario2018

Sólo mía, de Elizabeth Lowell (Only #2)

Tan cerca del horizonte, de Jessica Koch

El último día de mi vida, de David Orange #PremioLiterario2018

El hombre fetichista, de Mimmi Kass #retoíntimo

El señor de la guerra, de Elizabeth Elliott