Los exiliados, de David Barbaree

Publicado por Roca Editorial
ISBN: 9788417092825
Colección: Histórica
Formato: Tapa dura
Fecha de publicación: 23 de enero 2020


79 d.C. Patria está atrapada por la guerra civil. Un rey compitiendo por el trono, y desesperado por recibir ayuda, da la bienvenida a un hombre que dice ser Nerón, el emperador romano destronado.
Mientras tanto, el joven Gaius sólo desea poder pasar un plácido verano en la bahía de Nápoles, entre sus libros.

Plinio, el famoso almirante, ha decidido enviarlo allí junto al sobrino de Ulpio, senador de España. Los rumores sobre que hay un falso Nerón en esa zona del sur llegan a Roma, y Gaius y Plinio iniciarán sus investigaciones.

Pero de pronto sucede lo imprevisto: el monte Vesubio entra en erupción, y la ceniza tiñe de negro el cielo.


En 2017 leí un libro que me gustó muchísimo, y que no dejo de recomendar: El emperador destronado. Era una novela que mezclaba maravillosamente historia con intriga, con novela negra y con un texto narrativamente muy interesante. Es verdad que esa novela dejaba abierto el final pero pensé que sería la forma de expresar que la vida continúa y que lo mejor está por venir; vamos, que no me importó que lo cerrase así. Este año Roca Editorial acaba de publicar la segunda entrega de esta saga, o serie, según se mire, en la que continuamos con los principales protagonistas de El emperador destronado y su particular venganza. Imposible negarme el placer con seguir con este Nerón y sus acólitos, y con Tito, ahora emperador, y su familia

Cuando leí El emperador destronado busqué información sobre historia romana en esos años, sobre el final de Nerón, sobre los que le sucedieron en el trono, y sobre el tiempo (realmente poco) que los Flavios fueron emperadores; de esta manera, parte del camino por el que se mueven estos personajes, reales algunos, ficticios otros, ya lo tenía más claro, y así podía disfrutar del manejo del autor de la historia y ser consciente de ello. Eso era justo lo que quería. Con Los exiliados he hecho un poco lo mismo, pero en este caso, me he trasladado a esas provincias lejanas de las que yo poco había oído.
La jerarquía de Roma es tan injusta como inflexible. Debajo de todo están los esclavos, los más bajos entre los bajos; por encima de los esclavos, están los libertos, antiguos esclavos; luego, los mercaderes y comerciantes; luego, los caballeros, y, por fin, la clase senatorial. Actores, prostitutas y semejantes están también cerca del fondo, quizá un punto por encima de los esclavos, pero, definitivamente, por debajo de los libertos. Cada escalón está también en dividido por riqueza y linaje..., aunque como se aplican esos factores difiere según la clase en cuestión

Nada más abrir el libro te encuentras con un glosario de personajes, algo muy práctico a la vez que aterrador. Tras este glosario, se agradece una nota del autor sobre el escenario en el que se van a mover los personajes. En esta foto tenemos el plano de los reinos partos, esencial para conocer la procedencia de algunos personajes, y en la de abajo, el de la costa de Nápoles, alrededor del Vesubio, y donde se va a desarrollar la acción.

Ambos mapas (bueno, una versión de ellos) se encuentran al comienzo del libro y han resultado ser útiles para situarme geográficamente, mientras que temporalmente lo hacía a través del recuerdo de que en El emperador destronado pasamos del año 68 d.C. al 79 d.C, y en Los exiliados comenzamos la lectura unos meses después de donde la dejamos, todavía en el año 79 d.C. El autor continúa jugando, pero en mucha menor medida, con los planos temporales y, en algún momento, nos llevará a unos años previos a la acción porque lo considera fundamental para que entendamos por qué nuestros personajes van por un sitio u otro, o porque toman una decisión.
Y, por favor, no me pidas que te explique por qué nuestro imperio todavía consulta un libro de versos que tiene mil años de antigüedad para determinar el destino de nuestra nación. Es una tontería, dejémoslo ahí.
Narrado todo en primera persona y presente, y saltando de personaje en personaje según lo pida la trama, conoceremos, a través de sus propias palabras, al joven Cayo, sobrino del almirante Plinio, nos reencontraremos con Domitilia, hermana del actual emperador, Tito Flavio, también volveremos a saber de Marcos, sobrino del senador Ulpio, y descubriremos a uno de los rehenes partos, Barlaas. Hay más personajes esenciales, de los que sabremos a través de estos. Todos en Nápoles, todos esperando la llegada de los emisarios partos y todos maquinando alrededor del emperador y de su hermana Domitilia.   
Era un recordatorio de una norma que nunca se debe olvidar: lo más sabio es evitar la ira de los reyes.
La primera mitad del libro desubica, o por lo menos yo así me he sentido; sabía dónde estaba, sabía con quién estaba, pero no encontraba la línea de baldosas amarillas que podía llevarme hacia la historia; poco a poco todo empieza a clarificarse, comienzo a colocar a cada personajes en su sitio y, de pronto, la acción se precipita, a la vez que lo hace el Vesubio, favoreciendo mi lectura. 

Creo que es en ese momento en el que toda la intriga política, así como toda la historia plasmada en el texto, consigue que descubra de nuevo que David Barbaree sabe construir una novela de intriga, de espías, de movimientos y, sobre todo, de personajes. Si la base de esta historia nace de la anterior novela, continuando su andadura algunos de los personajes, el autor vuelve a mostrar la vida en Roma y sus provincias, las luchas de poder, las maquinaciones, el valor de la vida y la estructura social.
Odio a los putos romanos. Odio su pelo corto, sus caras peladas. Odio su grosería, su lascivia, su apetito infinito de sexo, comercio y bebida. Odio sus acentos, el del norte, el del sur, el patricio, el plebeyo..., Todos y cada uno son un ataque para los oídos, una daga para la paz mental. Odio cómo se visten, los colores vivos, la piel desnuda: brazos, hombros, pantorrillas sin pelos, cinco octavas partes de muslo...
Odio el imperio, hasta el último trocito. Odio el calor opresivo de los veranos, los tentáculos de humedad pegajosos que empañan los pulmones y sofocan el pecho. Odio las asquerosas calle repletas de pobres harapientos. Odio a la gente: pintores, panaderos, soldados, taberneros, criadas, chambelanes, cocineros, carniceros, bataneros..., unos sinvergüenzas todos, del primero al último.
El poder lo es todo. El poder político, financiero, físico y sexual. Y el poder solo existe si lo usas. Un esclavo es un esclavo no por voluntad de los dioses, sino porque un hombre tuvo la oportunidad de conquistar a otro
Me ha sorprendido que la trama de esta segunda novela sea más sencilla; creo que el juego que nos planteaba en la primera, sobre todo a nivel de personajes, resultaba muy interesante, pero aquí es como si ese juego, ya conocido, continuase hasta llegar a ese final que me ha resultado inesperado y desconcertante. La historia acaba, obvio, pero sabiendo que habrá más, que hay un viaje que se ha iniciado y hay que continuar. 

Como los finales son muy importantes para la percepción final de una lectura, para mí, Los exiliados termina generando sorpresa e dejándote con ganas, favoreciendo que la sensación global del libro quede muy arriba.
La política es un juego sucio —dice—. Tu padre jugó mucho mejor que la mayoría, y ganó. Y siguió ganando, hasta que le venció otro hombre más listo. Pero él sabía mejor que nadie que en política, si no ganas, pierdes. Y en Roma, las apuestas son altísimas. Cuando pierdes, es tu vida la que está en juego.
El título de Los exiliados es muy importante para entender de qué va esta segunda novela y cuál es su fuerza, aun así, sigo pensando que es una muy buena lectura siempre que hayas leído el libro anterior, porque la disfrutas más, la entiendes más y sabes hacia dónde te dirige, deseando seguir leyendo para completar esta saga en torno a Nerón y su supuesta aparición. Humildemente, me ha resultado una novela de transición entre la magnífica primera parte y lo que espero que sea la tercera, pero eso no le ha restado un ápice de atractivo.
Las auténticas victorias no se obtienen en un solo día. Tienes que tragarte el orgullo y la ira, y esperar.
Por lo demás, si eres aficionado a la novela histórica, si te gusta Roma y su sociedad, si eres lector de novela negra o de intriga,  o si lo tuyo es descubrir nuevos textos, lee a David Barbaree.  







Comentarios

  1. Gracias por la reseña que es toda una novedad para mi!

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  2. Este tipo de novelas son mis favoritas.
    Gracias por dármelo a conocer.

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  3. Hola preciosa!
    Tiene todos los ingredientes para que me guste así que me la llevo apuntada.
    Que tengas un lindo fin de semana.

    ❀ Fantasy Violet ❀
    Besotes! 💋💋

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  4. No he leído la primera pero me llegó ésta por sorpresa así que empezaré por ella. Espero ubicarme bien porque ya veo que la historia merece mucho la pena
    Besos

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  5. Hace tiempo que no leo nada ambientado en la Roma Clásica, y más concretamente en el Imperio Romano. Veo que esta novela que reseñas y la anterior te han gustado mucho; además, tienen unos ingredientes muy atractivos, por lo que nos comentas. No me importaría leerlas, si surge la oportunidad. Besos.

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  6. Pues me había pasado desapercibida esta novela y la verdad es que me entusiasma lo que cuentas pero no he leído el primero así es que empezaré por él.
    Besos

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  7. La historias de la Antigua Roma siempre son interesantes.
    Estupenda reseña.

    Un beso

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