La obsesión de Maddy Clare, de Simone St. James

Autor: Maddy Clare
ISBN: 9788417626037
Género: Novela sentimental
Páginas: 352
Encuadernación: Rústica con solapa
Fecha Publicación: enero 2020

Una mujer que odiaba a los hombres en vida...
y que siguió haciéndolo después de muerta.
Pero ¿por qué? ¿Podrá desvelarse el secreto tantos años después?
La vida solitaria e insípida de Sarah Piper cambia cuando la agencia de trabajo temporal con la que colabora la envía a ayudar a un cazador de fantasmas, Alistair Gellis —rico, atractivo y destrozado por la Segunda Guerra Mundial—. Alister ha sido contratado para investigar el espíritu de la joven de diecinueve años, Maddy Clare, que mantiene embrujado el granero en el que se suicidó. Durante su vida, Maddy odió a los hombres, así que Sarah tendrá que enfrentarse a ella ahora que está muerta. Pronto se verá atrapada por su fantasma, que es real y está furioso, y tiene el poder suficiente como para desafiara cualquiera. ¿Podrán Sarah y el ayudante de Alistair, el duro e inquietante Matthew Ryder, descubrir quién fue Maddy, de dónde vino y por qué desea venganza antes de que esta los destruya a todos?

Muy curioso ha resultado que esta novela me haya gustado tanto, a pesar de su portada y de la sinopsis que nos proporciona la editorial. No es que no me guste la cubierta o el argumento que acompaña al libro, es que para mí no refleja la historia que contiene, la cual creo que se merece el que incida más en el carácter de intriga y misterio que rodea la historia, simplemente.

Si asociamos romántica y paranormal, mi mente piensa en otro tipo de historia y de personajes, y no algo centrado en la intriga paranormal, como ocurre con esta novela. Maddy Clare es un personaje esencial en la historia, de eso no hay duda, o al menos su presencia y las consecuencias de lo que quiere mostrar. Poneros en situación: años 20 (1922), la Primera Guerra Mundial hace muy poco que acabó y está muy presente, dejando huella tanto en las personas que han sobrevivido como en la manera de enfrentarse a la vida. La protagonista, Sarah Pipper, quien nos cuenta la historia en primera persona y pasado, está en Londres, sobrevive con trabajos temporales y no lo está pasando muy bien, cuando recibe una propuesta algo peculiar para trabajar junto a un escritor e investigador de fantasmas. Aun pareciendo algo poco creíble y haciendo frente al miedo que le da todo, comienza una relación laboral con él. Ella acepta el trabajo porque está sola, porque no tiene nada y porque, simplemente, hay alguien que se ha fijado en ella y la necesita.
—Piensa usted que estoy loco. —Cuando alcé la vista, estaba sonriendo, entre divertido y algo triste—. Puede decirlo, cree que soy un chiflado. Es lo que opinan de mí la mayoría de las mujeres.—¡No! —contesté de inmediato, en tono de protesta—. No, en serio.—Entonces un mentiroso.Me dejó conmocionada.—¡Tampoco! Por supuesto que no.—Entiendo. Lo único que ocurre es que, simplemente, no cree en fantasmas.
La intriga que se genera en torno a la existencia de Maddy Clare, su historia, el porqué de su muerte, acaecida hace unos tres años, su procedencia y, lógicamente, lo que busca manifestándose como lo hace, es la parte más interesante de la historia, junto con los personajes centrales: el profesor Gellis, escritor y millonario, un hombre cordial, elegante, atractivo, gran conversador y persuasivo; la narradora Sarah Piper, una chica de veinte años, solitaria, tímida, aparentemente anodina y más inteligente de lo que parece a primera vista, que es contratada como secretaria; y el ayudante de Gellis, Matthew Rydder, un hombre fuerte, rudo y poco educado. 

El texto consigue crear una atmósfera oscura, no solo de miedo, en torno a la situación que genera ese fantasma en ese pequeño pueblo en la Inglaterra más rural y tradicional, agudizada por el ambiente gris, de muerte, que conlleva el recuerdo de la guerra, así como algo del aislamiento asociado al lugar. Los personajes son consecuencia del conflicto, bien porque están solos o bien porque tienen cicatrices, aunque no sean visibles, y eso marca su manera de comportarse, sus fantasmas y sus decisiones.
—¿Investigación? —dijo Alistair—. ¿Pero de qué estas hablando? Nos dedicamos a buscar fantasmas, no somos detectives. No tengo la menor intención de investigar nada.
A medida que avanzas en la lectura, se va complicando más la trama, casi como si fuese una novela policíaca, siendo nuestra protagonista una parte esencial de esa investigación.
Allí echada, encima de la cama, decidí que no iba a abandonar. Después de todo, los tres estábamos en la misma batalla. Sabía de muchos hombres que no se habían echado atrás, que no se habían ido a casa ante el peligro. Al fin y al cabo, después de lo ocurrido durante los últimos años en el mundo, ¿qué podía haber más letal?

Una vez que terminas el libro, te das cuenta de que, aunque sí hay una historia de amor, lo importante es la investigación, la intriga, con ese carácter paranormal, que es esencial: el eje central de la novela es Maddy Clare y lo que le ocurrió. Está muy bien llevada toda la lucha entre ella y su obsesión, y los pasos que se van dando hasta esclarecer todo.

Es una novela muy fácil de leer, se lee muy a gusto; creo que tiene la dosis suficiente de narración y de diálogos. La acción es bastante rápida y entretenida, incluso puede llegar a dar algo de miedo. El hecho de que el texto esté en primera persona y pasado nos ayuda a acercarnos sobre todo a Sarah, pero también a Maddy. 
En la vida hay grandes momentos, pero a veces son los pequeños, los que nos parecen menos importantes, los que lo cambian todo. El segundo en el que estás pensando en tus cosas, completamente despreocupada, inmediatamente antes de sufrir un accidente. La posibilidad de elegir un camino en lugar de otro, y el tomar uno sin pensarlo mucho, porque te faltan datos para elegir.
Yo pensaba que iba a ser divertida, pero no lo ha sido; al contrario, ha sido una lectura con más verdad de la que me gusta imaginar. La autora ha sabido mantenerme con la expectativa de lo que iba a venir en la siguiente página, de forma que me resultó difícil dejar de leer hasta el final

Si tu objetivo es leer un romance con una subtrama detrás, quizá se te quede corto, porque ese pequeño romance forma parte de las tramas secundarias, y no es el eje central del texto. Ese romance es el encuentro de dos personas solitarias con un equipaje detrás, que les convierte en personas introvertidas, y en algunos casos demasiado tímidas y en otros taciturnas; va en línea con lo que estás leyendo, aportando fuerza a los involucrados y permitiendo que la acción avance.
Pensé que los dos habrían visto morir a muchos hombres, de muertes violentas que sin duda superarían cualquier conciencia de la moral y de los valores personales, sin poder atender a los allegados que querían a los caídos, a sus méritos como personas, a sus creencias, a todo lo que para ellos hubiera tenido valor en la vida. Eran hombres que habrían visto pasar muy cerca, terriblemente cerca, su propia muerte. En cierto modo, con estos hombres, parecía más cómodo hablar de fantasmas que de la muerte en sí misma.
Creo que podría definir esta novela como una historia de historias: tenemos la historia de Maddy, la historia de Sarah, la historia de Matthew y la de Alistair; la principal es la de Maddy, pero hay cierto equilibrio entre las demás. 

Una de las cosas que más me ha gustado es cómo está tratado el tema paranormal. No es de manera fantástica sino más como un fenómeno que no tiene explicación, un poltergeist; de un espíritu atormentado que está sufriendo por algo y así lo manifiesta, actuando a veces de una forma cruel. Le aporta sentido y credibilidad.

Una vez más se confirma el dicho de que no tengo que juzgar el libro por su portada, para bien y para mal. Me ha gustado mucho este libro, su historia y su manera de llevarla, así como la investigación y cómo se resuelve todo. Como todo no puede ser perfecto, lo más flojo, por decir algo, el romance entre ellos, que se resuelve de una forma obvia y esperada, y pienso que de forma rápida, aunque he de decir que la manera de manejar su relación física ha estado muy bien y ha sido bastante realista. 

Por cierto, me gustaría destacar la edición de Libros de seda; es una gozada tener el libro en las manos; adoro las páginas con una textura suave; creo que le aportan mucha presencia al libro y ayudan a disfrutar más de la lectura, o por lo menos hacerla más placentera







Comentarios

  1. Es mi próxima lectura. Ya te contaré.

    Besos,..

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  2. Ay, Carmen, no sé cómo te las apañas pero siempre que me paso por aquí acabo con una nueva necesidad en mi vida jajaja Ya tengo un par de títulos para febrero que han salido de aquí, y me apunto para hacerme con este.

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  3. No la conocía, y me ha llamado la atención, no sé si por la portada, por lo que cuentas o por las dos.
    Un beso ; )

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  4. Parece muy interesante, muy buen post guapa

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  5. Pues tiene muy buena pinta gracias a tu reseña.

    Un abrazo

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