El tigre y la duquesa, de Jordi Solé


Nº de páginas 304
Tema Thriller
Colección Suspense / Thriller
Sello HarperCollins
Fecha de publicación: 22 de enero de 2020

La inspectora Elsa Giralt está hecha unos zorros. De ser la primera de la clase ha pasado a ver como su marido la dejaba por su mejor amiga y su compañero quedaba tetrapléjico tras un tiroteo en el que ella cree que pudo haber hecho algo más. Demasiado castigo para alguien que no había hecho nada para merecerlo. Así que, ahora, Elsa busca el olvido –momentáneo o definitivo, lo que llegue primero– en el fondo de una botella de ginebra.
Pero la vida es caprichosa y una mala mañana, precisamente a la puerta de su casa, aparece el cadáver de una joven –un bellezón, todo sea dicho– que ha muerto con una puñalada en el costado y una sonrisa en los labios: un binomio curioso que no deja a nadie indiferente. Tampoco a Elsa, que se agarra al caso como a un clavo ardiendo, consciente de que puede ser su última oportunidad antes de ver como su carrera, y hasta su vida, se evaporan en la nada.
Con la ayuda inesperada de Santi –otro poli a quien no le han contado que el tipo Harry el Sucio ya no se lleva– empieza a tirar del hilo hasta descubrir que lo que parecía otro caso de violencia machista está conectado con el reciente atraco a una joyería de la ciudad en el que el botín superó los veinte millones de euros. Un golpe que lleva el sello inconfundible de la banda de ladrones de joyas más audaz y buscada del planeta: los veteranos de la guerra de los Balcanes mundialmente conocidos como los Pink Panthers.

Olvidaos de la sinopsis que acompaña a esta novela; no es que no sea correcta, de hecho sirve de comienzo para adentrarse en ella, aunque para mí cuente algo más de lo que me gustaría pero sin desvelar hacia donde te lleva la trama, el problema es el tono en el que está escrita. Creo que desmerece al texto que introduce. Sí, la novela es contemporánea; sí, nuestra heroína es una policía en un momento vital muy bajo, rozando casi el límite de lo que puede soportar; sí, tenemos a otro policía que interrumpirá en la historia; sí, todo esto es cierto pero tengo la sensación de que da a entender cosas que no son, y eso, en cierta manera, me molesta. Llamadme complicada.

La historia me ha gustado, y mucho. Así de simple. Es un thriller policíaco actual con tintes negros, poquitos, pero algo hay, y con un juego temporal como recurso narrativo que no es nuevo pero que funciona perfectamente para ir descubriendo poco a poco hacia donde te lleva la investigación y qué llevó hasta ese momento inicial; y para acabar de comprender el porqué de los actos de los personajes. 

—¿Tienes miedo?
—Un poco...
—Bien. Debes tenerlo. El miedo es bueno. Te mantiene alerta. Impide que hagas idioteces. Solo los muertos o los necios no lo tienen.


Para mí, el texto contiene violencia implícita, aunque supongo que no más de la un libro de este género; por un lado, la que arrastra a la condesa y, por otro, la que percibe la inspectora en el último mes. Tengo que reconocer que me ha gustado la manera en la que está tratada la violencia física y sexual; casi podría afirmar que el autor se encuentra cómodo en ese terreno, aunque no deja de ser una percepción mía sin importancia, lógicamente.

—¿Vas a matarme? —le mira de arriba a abajo—. ¿O vas a follarme?
—Eso dependerá de ti—dice, tras una pausa que podría indicar que está dudando.


Y aún más importante: quiere justicia para Vicky. Como la quiere para todas las mujeres asesinadas por algún hijoputa que se ha creído que tenía derecho sobre sus cuerpos, sus voluntades y hasta sus vidas.
Iba a hablaros de los personajes, de cómo el autor, Jordi Solé, nos los hace reales y cercanos, mostrando aquello que les hunde, sus decisiones, aquello que arrastran y que les sitúa al límite de su propia realidad, pero he pensado que no sería justo que detallara nada; creo que es mejor que os acerquéis a la duquesa (en la página dos, prácticamente, ya sabemos quién es la duquesa, no obstante, encontrar al tigre cuesta algo más) y su egoísta manera de buscarse la vida, o que aprendáis qué le aflige a Elsa Giralt para estar ahogando sus minutos con alcohol. No hace falta que os hable de esos Pink Panthers que nombran en la sinopsis, y están ahí, dando ese toque negro a la lectura, ni de Barcelona, una ciudad urbana, viva, cambiante; tampoco hace falta que hablemos de las decepciones que podemos tener en la vida con la gente en la que confiamos, ni de lo que eso supone para nosotros. Nada de esto es necesario porque así desfrutaréis más, y mejor, como decía aquel xD.

Buen ritmo, buena narración, lenguaje directo y, a veces, coloquial, bastante entretenida, con varios frentes abiertos, varios personajes y una investigación a partir de la aparición del cadáver de una mujer muy atractiva en una plaza pequeña de la ciudad que se convierte en el punto de partida de la novela a la vez que es la meta hacia la que va la parte de la historia que se narra en otro tiempo.
—Joan..., estoy bien, en serio. No feliz como una perdiz. No de puta madre. Pero puedo hacer mi trabajo perfectamente. El resto, ya se encargará el tiempo de ponerlo en su sitio. ¿No se trata de eso después de todo?
El texto no te da tregua; se lee de un tirón y no te permite despistes porque la historia se va dibujando, o perfilando, a medida que avanzamos, pasando de un personaje a otro y de un momento temporal a otro, casi sin respiro, hasta llegar a la resolución final. La última parte se precipita, obligándote a terminar la novela sin descanso.

Es un libro que hay que valorar cuando se termina, en todo su conjunto; cuando te das cuenta de que has disfrutado desde el principio hasta el final, con todos los caminos por los que te ha llevado, con los personajes, con su manera de mostrarte los escenarios. Me ha sorprendido tener la sensación de que algunos personajes están ligados con alguna novela anterior, al percibir que se nombra algo que no tiene nada que ver con esta trama, pero esto lo podrán confirmar los lectores habituales de Jordi Solé.
Las mujeres gozan de demasiada libertad en Europa. Y no paran de pedir más. Y eso no es bueno. Dios lo sabe. Cada uno debe saber estar en el lugar que le corresponde. Si el mundo funciona es, precisamente, gracias a eso.
Si yo quisiera animar a alguien a leer este libro, le diría que si le gustan las novelas de intriga y las novelas policíacas, adelante, que no lo piense. Es mucho mejor novela de lo que la sinopsis nos trasmite: es clara, directa, rápida, certera; tiene una historia intrigante e interesante, y unos personajes sobre los que, al final de la misma, quieres seguir leyendo. Yo apostaría porque habrá más de Elsa Giralt, no me gusta pensar que el autor no ha ido más allá con ella.





Comentarios

  1. No tiene mala pinta, me lo llevo apuntado.

    Saludos

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  2. Sí, la verdad es que el tono de la sinopsis llama la atención, te hace alzar las cejas. Supongo que será algo buscado...

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  3. Ay qué difícil el tema de las sinopsis. Muchas cuentan demasiado, otras dan ideas que no son...
    En fin, en cuanto al libro, me gusta. Ya lo tenía apuntado
    Besos

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  4. No pinta mal Carmen, se lo recomendaré a mi suegro por si le interesa, un besote

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  5. Hola ^^

    Pese a no ser mi género, me llama, pero antes de lanzarme investigaré porque me gustaría saber si, como dices, hay alguna novela anterior que yo con el orden soy muy tiquismiquis jeje y si se nombran cosas que no me encajan... me iba a mosquear.

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