Cuando tú llegaste, de Lisa Kleypas

 
Lily está decidida a impedir la boda de su indefensa hermana con lord Alex Raiford, un aristócrata frío y arrogante. Lily, indomable y resuelta, sabe cómo lidiar con los hombres en su propio terreno, y no duda en emplear cualquier arma para salirse con la suya. Pero no imagina que por una vez su rival es muy superior a ella, y mucho menos que su obstinado e inflexible corazón no tardará en ceder a los encantos del enemigo.

Lisa Kleypas es una de esas escritoras de romántica de las que he oído maravillas pero de las que he leído poco, y eso que tengo varios suyos, como las Wallflower, por ejemplo, que esperan pacientemente en mi Kindle. Llevaba una temporada de buenas lecturas pero necesitaba una de esas historias que te «obligan» a no despegarte de sus páginas para devorarla de un tirón. Cuando tú llegaste es un libro que gané en el sorteo organizado por el blog A la cama con un libro, junto con el segundo de la misma serie,  Sueño contigo. Sí, lo sé, a veces, solo a veces, tengo suerte. 

Era fácil suponer que me iba a gustar esta historia y que, una vez comenzara a leerla, no podría soltarla. Todo han sido recomendaciones. Ha sido justo como me decían: una de esas novelas que te permiten amodorrarte al sofá y a la mantita para que no haya más que tú y tu libro, es decir, tú y ellos y su relación, bueno, y algún otro «extra» que te permite soñar con el segundo libro de la serie.

—Creo en el amor que una madre siente por su hijo. Y en el amor entre hermanos. Creo en la amistad. Pero en mi vida he visto un asunto romántico que llegará buen fin. Todos están destinados a acabar con celos, enfados, indiferencia... —Se armó de valor y le miró con frialdad—. Compórtate como lo haría cualquier hombre, querido, haz un  matrimonio de conveniencia y luego consigue un amante que te proporcione el amor que necesites durante todo el tiempo que quieras mantenerla.

Comienza de una manera interesante, presentándonos un personaje atípico a comienzos del siglo XIX.: una mujer que rompe con todo. No es algo típico, no es un cliché; es cierto que de mujeres diferentes y rompedoras está la literatura romántica llena, pero yo creo que el carácter excepcional de Lily y su manera de enfrentarse al mundo le aportan un atractivo muy de agradecer. Vamos, que de tonta no tiene nada y de valiente todo. Por otro lado, su historia se ve apoyada por algo totalmente factible como es haber heredado una fortuna de una tía, tan «especial» como ella, lo que le ha permitido mirar a todos de frente. Además, es fuerte, inteligente, decidida y, en cierta manera y aunque no lo muestre, vulnerable.

—Haga lo que haga, no importa la atrocidad que sea, ¡Los hombres la adoran! —se quejó lady Conynham—. Lleva con ella el escándalo. De hacerse tratado de cualquier otra mujer, ya habría sucumbido. No mi querido Jorge se atreve a censurarla.—Es que se comporta como si fueran un hombre —replico lady Wilton con amargura—. Juega, caza, maldice y habla de política. Les encanta la novedad de una mujer con aires tan masculinos.—La verdad es que su apariencia no tiene nada de masculina —propuesto lady Conyngham, observando las formas delicadas que las ropas empapadas ponían en evidencia.

Cualquier heroína que se precie, tiene que tener un partenaire en condiciones, y Alex Raiford lo es, y con creces. Un hombre guapo, independiente, con mucho carácter, un alto poder adquisitivo, serio, recto, decidido, a veces soberbio e, incluso, despreciable, pero en el fondo, y como debe ser, maravilloso, dulce, honorable, y todos los buenos adjetivos que queramos atribuirle

Dos personajes muy fuertes que guardan un secreto dolor muy intenso que marca su manera de relacionarse con el mundo, cada uno de una manera distinta, y que chocan porque buscan algo aparentemente opuesto, que les enfrenta. Es precisamente ese choque lo que más me ha interesando de la novela, ya que se produce de manera muy inteligente y realista, y divertida; no hay lugar a engaños ni errores, sino que la autora los coloca tal como son y no se dejan engañar, dándole más fuerza al texto y a la relación de ellos. A todo esto, le añades una tensión sexual llevada de una manera muy acertada. Lo justo para que entiendas que parezcan llevados al límite de su aguante. Maravilloso momento cuerdas; ahí lo dejo.

Dios, era la mujer más turbadora que había visto en su vida. En sus tiempos, había conocido mujeres muy seductoras, tanto vestidas como desnudas, ataviadas con suntuosos trajes de noche y con gasas transparentes, desnudas en el baño, en ropa interior francesa de seda con lazos… Pero jamás había visto algo más tentador que Lily Lawson en pantalones.

Ambos tienen un carácter muy fuerte y una sólidas convicciones. Actúan según lo que consideran, quieren o necesitan, lo que aumentaba, sin duda, mi interés por lo que estaba pasando. Son divertidos cuando están juntos. A veces llegan a ser muy extremos, pero en ellos tiene sentido, encaja. Aparte de que es muy fácil enamorarse de Alex, a pesar de esa frialdad y seriedad que le rodea.

Ha sido una lectura muy especial. Me lo he pasado muy bien con ella y con él, con la manera que tienen ambos de relacionarse, de ponerse al límite.

Es bonita. Tiene una parte intensa. Tiene una parte muy romántica y sensual. Tiene dos personajes muy fuertes, que son la base de toda la historia, que arrastran sus propios fantasmas, lo que les hace ser como son. Además, te deja con las terribles ganas de leer la historia de Derek. Vosotras sabéis a qué me refiero.

Si te ha gustado, sigue mi blog 




Comentarios

  1. Es una de mis novelas favoritas de Kleypas. Sí, sé que la famosa es la Sueño contigo, por Dereck, pero a mí esta me gusta más.
    Me lo pasé genial con esta historia, y sigo haciéndolo porque es una de las que releo. Lily es genial, y más si tenemos en cuenta que en aquella época las protagonistas de novela romántica eran apocadas, tímidas ... llega Lily que hace lo que le viene en gana y se pone firme. ¡Me encanta!
    Es bien sabido que una de mis debilidades son los nobles estirados y tiesos, así que imposible para mí no enamorarme de Alex.
    Incondicional de esta historia, nada como una historia que me haga reir para ponerle las 5 estrellas
    Esa escena del principio con el sombrero ya me gustó jajajaja
    Me alegro de que la hayas disfrutado, deseando saber qué te ha parecido Dereck, personaje más famoso de esta autora ;)
    Un besote

    ResponderEliminar
  2. Pues no he leído nada de la autora. No es un género qeu frecuente mucho pero de vez en cuando sí que me apetece sumergirme en estas historias. Y me parece que ésta la disfrutaría mucho. La tendré en cuenta.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. No es un género que suela leer, pero me ha parecido una excelente propuesta para transitar otras narrativas a las que estoy acostumbrado. ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  4. Me encanta Lisa Kleypas, la serie Wallflower y Hathaway, supongo que como todos tengo mis favoritos dentro de ellas, pero estos dos libros de los que hablas son fantásticos y para quien no la haya leído una forma estupenda de conocerla, me gustó mucho este libro, aunque el de Derek Craven es... como bien dices uno de los protagonistas top de la autora y ¡tiene unos cuantos!
    Espero que la disfrutes al menos tanto como esta, que ya se sabe que las expectativas...
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Hola Carmen!! Lo desconocía por completo, no descarto darle una oportunidad más adelante. Tomo buena nota de tus impresiones lectoras. ¡Gran reseña y gracias por tu recomendación! Besos!!

    ResponderEliminar
  6. Yo como tú he leído poco de esta autora, aunque lo que ha caído en mis manos me ha gustado. Así que apuntadísimo.

    Un abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Unlimited

Entradas populares de este blog

Me olvidé de mí

Piso para dos, de Beth O'Leary

¿A quién teme el diablo?, de Pablo Palazuelo

La solterona, de Jana Westwood #PremioLiterario2018

El diablo también se enamora, de Eleanor Rigby

Sólo mía, de Elizabeth Lowell (Only #2)

Tan cerca del horizonte, de Jessica Koch

El último día de mi vida, de David Orange #PremioLiterario2018

El hombre fetichista, de Mimmi Kass #retoíntimo

El señor de la guerra, de Elizabeth Elliott