De repente, el último verano, de Sarah Morgan #RetoRita4


Nº de serie 105
Nº de páginas 368
Tema Aventura apasionada
Colección HQN
ISBN: 9788468781440
Publicación: 26/05/2016

La apasionada chef francesa Élise Philippe estaba teniendo un día terrible. No solo se habían venido abajo los planes para la gran inauguración de su cafetería, sino que Sean O’Neil había vuelto al pueblo y parecía más irresistible que nunca. Los recuerdos de la vibrante noche que habían compartido el verano anterior la tentaban, pero sabía demasiado bien que al final Sean se marcharía… otra vez.
Haber vuelto a Vermont, aunque solo fuera de modo temporal, se había convertido en la peor pesadilla del cirujano Sean O’Neil. Volver al Snow Crystal Resort significaba enfrentarse a la culpabilidad que sentía por haber rechazado el estilo de vida de su familia años atrás. Sin embargo, descubrir que Élise seguía en Vermont y que seguía excitándolo resultó una distracción muy bien recibida. Recordar el verano anterior y lo bien que habían estado juntos haría que marcharse resultara mucho más difícil de lo que se había imaginado…

El reto rita del mes de marzo me ha llevado a leer de nuevo a Sarah Morgan este año. Si bien Vacaciones en Los Hamptons me encantó, no puedo decir lo mismo de esta lectura, previsible, facilona y nada interesante. Mirad que me apetecía lo que me contaba la sinopsis; me las prometía muy felices pensando en esos enfrentamientos y en esa atracción a pesar de ellos, pero me he quedado como si nada.

No me molestan los clichés; soy lectora de romántica y el cliché es casi algo obligado para algunos tipos de lectura, pero hay veces que que ese "cliché" no se lleva bien. En De repente, el último verano el protagonista es un hombre guapo, maravilloso, increíble, médico y, como no, ajeno al compromiso, algo de lo que alardea y con lo que se justifica, porque está casado con su profesión y no quiere desviarse de su objetivo. Hasta ahí, todo bien, pero se necesita vestir al personaje con inteligencia, y en este caso no ha sido así; al contrario, todo era demasiado obvio y estaba exageradamente expuesto

Sean es un beau mec.
–¿Que es qué?
–Un beau mec. Un tío bueno. Sean es muy sexy. Somos dos adultos que eligieron pasar una noche juntos. Estamos solteros. ¿Por qué iba a resultar una situación incómoda? –aquella había sido una noche perfecta. Sin ataduras. Sin complicaciones. Una decisión que había tomado con la cabeza, no con el corazón. Nunca más volvería a permitir que su corazón se viera implicado en nada.

Creo que lo que podría haber sido una historia romántica y divertida, con un ambiente tradicional americano, en un pueblo del estado de Massachusetts y cerca de Boston, en medio de las montañas, con nieve y muy familiar, se me ha hecho muy cuesta arriba. Los personajes, algo deslucidos, no han conseguido despertar mi lado empático; sobre todo, Sean, con sus subidas y bajadas, con sus de-pronto-soy-el-dios-de-la-atracción, del-deseo y de-la-sofisticación, y, por otro lado, escupo-algunos-problemas-que-tengo-en-la-cabeza. En definitiva, me ha costado mucho encajarlo como personaje. Creo que se mueve mucho entre un tipo de hombre y otro y no se llega a perfilar muy bien lo que es el personaje.

Un compromiso significaba poner en segundo lugar tus propias necesidades y él era demasiado egoísta como para hacerse ese sacrificio por nadie. Quería poder trabajar cuando lo necesitará sin sentir la constante llamada del deber y la responsabilidad. Quería viajar sin sentir que había otro lugar en el que debía estar. Quería libertad. No quería verse atrapado y asfixiado tal cómo le había pasado a su padre.

Además, se va desarrollando la acción con algunos diálogos que carecen un poco de sentido en el todo del texto, precipitándose; otros son divertidos, pero, para mí, no van en línea con lo que antes había leídoLlamadme simple o básica pero, cuando estoy leyendo una historia que pretende enseñarme algo más o ahondar en el interior de los personajes para ver que, aunque parezca que están bien por fuera, realmente tienen algo que les hace sufrir por dentro, no me apetece que en cada comentario, en cada frase, en cada pensamiento, esté explícita la atracción sexual por el otro. Estoy leyendo y tras una frase como "déjame", indica un "su mirada era súper sexi", un "el cuerpo se le erizaba" o un "tiene unos hombros perfectos". Confieso que me ha llegado a resultar molesto. 
Tienes que calmarte o tendremos que pedir una ambulancia también para ti. ¿Todos los demás franceses son tan dramáticos como tú?
–No lo sé. No puedo evitarlo –se pasó la mano por el pelo–. No se me da bien ocultar mis sentimientos. Puedo hacerlo un momento, pero al instante exploto.
Sorprendentemente, la parte final no ha estado tan mal, siendo lo único que consigue que sea aceptable este libro, a pesar de sus carencias. Es una pena porque la base de la historia, o la misma trama, su argumento o la manera en la que está hilada la historia, me apetecía. No hubiera sido una lectura para recordar pero tenía visos de ser mejor. Me ha fallado algo. No sé si ha sido la manera de llevar la relación entre ellos o que yo no tenía la cabeza para leer algo así en estos momentos, o la suma de las dos cosas.

Los secundarios no están mal. Hacen su papel y le dan entretenimiento a la historia, hasta llegan a enternecer. Solo en el momento final, cuando Sean se porta de una manera más humana y normal, es cuando llego a acercarme un poco a él. Élise, para mí, demasiado obsesionada con el volumen de los hombros de él, que obnubilaban su raciocinio, es una persona dolida con la historia que arrastra y que pocos conocen, y ya está; tienen un pasado, se reencuentran, no se quieren pero se gustan, se alejan, se despiden y se vuelven a encontrar

–Tú solo asegúrate de no estar demasiado ocupado besando a todas las chicas con las que te cruzas y acabar perdiendo a la que te gustaría besar durante el resto de tu vida.

En resumen, no me ha gustado, y es una pena.




Comentarios

  1. Una pena cuando un libro no gusta. Por ahora lo dejo pasar.

    Saludos

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  2. Leyendo tu reseña, encuentro que se parece al que he leído "Noches de Manhattan", al menos en la construcción de personajes y su desarrollo. De momento, Sarah Morgan no me llama. Veremos a ver en el post recopilatorio.
    Gracias por la reseña.
    ღゝ◡╹)ノ♡

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  3. Pues para gustos los colores, así que una pena que no te haya gustado, pero no todas las autoras nos tienen que gustar. Yo he tirado este mes de comodín porque me lo veía venir, así que parece que he hecho bien !!
    Un besote

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  4. La sinopsis de esta novela me resulta atractiva, pero lo que nos cuentas en tu reseña ya no me atrae tanto. Besos.

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  5. Yo los dos que leí no me parecieron tan malos, entretenidos aunque tampoco para tirar muchos cohetes, No eres la única que piensa lo mismo, jeje, buen post guapa

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  6. Hola.
    Una pena que no te haya gustado, por mi parte no me suena de nada el libro pero ahora mismo no lo disfrutaría nada, así que lo dejo pasar.
    Nos leemos.

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  7. Uy, al ver el título pensaba que era la obra de teatro de Tennessee Williams (de la que sacaron la peli famosa), pero vamos, nada que ver :)) Encima no te ha gustado, así que a otra cosa mariposa :)

    Besote, Carmen. Cuídate mucho :*

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