En tierras lejanas, de Sara Donati


Elizabeth Middleton, una mujer de espíritu independiente e ideas avanzadas, arriba en 1792 a los flamantes Estados Unidos de Norteamérica para reunirse con su padre, que ejerce de juez en la localidad de Paradise, al norte del estado de Nueva York. A sus veintinueve años, la joven no se siente atraída por la idea del matrimonio, y su principal deseo es dedicarse a la enseñanza. Sin embargo, pronto comprueba que aquellos fríos parajes, tan diferentes de su Inglaterra natal, ponen a prueba la resistencia física y psíquica de la persona más curtida. Habitado por blancos, negros, indígenas y mestizos, aquél es un mundo que se rige por unos códigos sociales de inusitada aspereza, que justifican cualquier acto violento con tal de obtener un pedazo de tierra.
Así, mientras Elizabeth se va adaptando a una realidad tan extraña como hostil, conoce a Nathaniel Bonner, un blanco educado según las costumbres de los indios mohawk. Esta relación, que su padre desaprueba con vehemencia, sumada a sus planes de construir una escuela para niños y niñas de todas las razas, choca con los prejuicios raciales de los colonos, por lo cual Elizabeth tendrá que salvar numerosos obstáculos antes de ver realizadas sus ilusiones.


Cuánto bueno me da twitter, la verdad. Me ha permitido, entre otras muchas cosas, descubrir lecturas que de otra manera no hubieran llegado a mí. Os lo aseguro, no hay nada mejor que saber el gusto de otro lector a la hora de leer una recomendación. Sara Donati era una perfecta desconocida para mí pero tras varias opiniones muy favorables sobre En tierras lejanas, allí me fui yo a comprar esta y la siguiente de la saga (solo hay traducidas tres novelas de las cinco publicadas), y porque no había más en la tienda online, que si no me hubiera hecho con las demás.

La saga de los Bonner
- Into the Wilderness, 1998 (En tierras lejanas)
- Dawn on Distant Shore, 2000 (A la luz del amanecer)
- Lake in the Clouds, 2002 (El lago de las nubes)
- Fire Along the Sky, 2004
- Queen of Swords, 2006

Antes de leer el libro ya sabía que me iba a gustar; así de simple: me gustan las sagas familiares ambientadas en otras épocas, en lugares distintos, con una historia de amor, con drama, con búsqueda, con aventura, con grandes decisiones, con pequeñas decisiones y con mucha historia. Además, no oculto que ese guiño a otra gran saga, escrita por Diana Gabaldón, me atrae todavía más, aunque sea una mera mención. Venga, os confieso que me los he imaginado a todos en el mismo mundo, en la misma zona, luchando en los mismos lugares, y eso me ha gustado mucho.

Ahora voy a centrarme en lo que he leído, que me disperso y no puede ser.

La primera sensación que he tenido al comenzar a leer es que todo va muy rápido: en el primer capítulo está nuestra protagonista llegando a su destino, con ese viaje que se intuye hecho desde Inglaterra; se conoce poco de ella y de su pasado pero van apareciendo algunos detalles para dibujar al personaje; estamos en 1792, al norte del Estado de Nueva York, es invierno y ella, Elizabeth Middleton, no ha hecho más que admirar el paisaje que le ha recibido cuando conoce a Nathaniel, él, casi en la primera página. A partir de aquí la historia comienza a dar forma y nos ubicamos a marchas forzadas para que la autora, casi sin que nos demos cuenta, consiga que nos sintamos parte de ese lugar, esa pueblo, esos personajes y esa época. Todo un acierto para mí.

Es verdad que mientras estaba leyendo me preguntaba qué es lo que iba a pasar a partir de ahora; qué pruebas o complicaciones iban a acosar a los protagonistas. Si bien su historia de amor es muy importante, una parte esencial es disfrutar de lo bien que la autora introduce al lector en esa sociedad americana del siglo XVIII, con los colonos y con los americanos autóctonos, con los que están y con los que llegan. Hace poco del fin de la lucha contra los ingleses, apoyados por los indios; en algunas zonas del país la justicia era relativa y la propiedad de la tierra esencial; a todo esto se añade la relación entre los nativos americanos, y su herencia de los últimos 300 años sometidos, despojados de todo y, en algunos casos, eliminados, y los colonos.

Me ha parecido un texto delicado y lleno de respeto; muestra muy bien los sentimientos humanos; habla de los miedos, de lo que motiva ciertos actos o venganzas; habla de ilusión, de búsqueda, de vida.

Antes de dejar Inglaterra, Elizabeth no había pensado demasiado en los nativos; como hacía mucho tiempo que permanecían tranquilos, la gente pensaba que habían dejado de ser una amenaza, que se habían convertido al cristianismo y habían adoptado una nueva forma de vida. Elizabeth se dio cuenta de que no sabía nada de ellos, cómo y dónde vivían en aquel momento y antes de que el continente fuera conquistado por los europeos.

Siempre es como una venta de caballos cuándo hay que tratar con los hombres. Blancos, negros o rojos. Y no creo que los amarillos sean muy diferentes. Todos están hechos por el mismo Dios.

La relación entre ellos es un cortejo que no es tal y eso ha resultado ser increíble porque todo es tan seguro y claro para él que no necesita hacer nada para avanzar y es ella la que va descubriendo todo poco a poco (junto a nosotros). La autora nos lo va narrando de forma tan natural y sencilla que he llegado a ruborizarme, como le ocurre al personaje.  No se me iba la cara de tonta cuando leía los momentos en los que estaban juntos, y hablaban, coqueteaban, se respondían, se incitaban, se provocaban...
—¿De verdad sabes dónde estamos? —pregunto repentinamente preocupada.—Claro que sí.—Magnífico. ¿Nunca te has perdido?—No. No puedo decir que me haya perdido, aunque a veces he estado desorientado durante días.

Ella es una mujer decidida, muy inteligente y muy formada; se nota que tiene casi 30 años. Se encuentra algo obligada por las circunstancias y, sobre todo al principio, actúa motivada por ellas. Él, con cierto interés, va directo a lo que quiere sin importarle nada más, y he tenido la sensación de que, desde el principio, sabe apreciarla como mujer y como persona pensante, así como de que la va a apoyar en todo lo que ella decida hacer. Elizabeth comulga con las ideas incipientes de libertad para la mujer, sus derechos, el trabajo, la independencia, y Nathaniel respeta todo eso y lo anima, a pesar de haber sido educado de otra manera

Tenemos a esta gran pareja, con todos sus defectos, con esta mujer luchadora que siempre se ha encontrado incómoda dentro de su propia vida, y que también tiene sus pequeños fantasmas, que iremos descubriendo a lo largo de la historia; tenemos a Nathaniel, con su propia oscuridad, sus propios miedos y su pasado, algo que le acompaña allá donde va. Hacen una gran pareja y se complementan mucho. Lo importante es esa sensación de lo maravilloso que puede ser la naturaleza y esa suerte de pertenecer a ese mundo virgen, real, junto a ellos y a la vida que comienzan juntos.

—Creo que usted podría dirigir una revolución, Curiosity.—Lo mismo que la mayoría de las mujeres —. Después de todo, una revolución no es más que una limpieza de primavera que dura un poco más.


Por otro lado y como novela de ficción histórica, nos va enseñando las costumbres y la realidad de los pueblos indios americanos que ya a finales del siglo XVIII quedaron relegados y no querían luchar; en este caso, de los Mohwaks (imposible no pensar en Young Ian, de Outlander), que viene de los Mohicanos, de los que ya no queda ninguno. También tenemos el tema de la esclavitud; y la relación que podemos encontrar entre el viejo mundo y el nuevo mundo, y el contraste entre los colonos ingleses, holandeses o alemanes y sus diferencias.

Una parte muy importante del texto es cómo todo gira en torno a la comunión con la naturaleza. Un terreno tan virgen como el norte del Estado de Nueva York ayuda a ver cómo los protagonistas se defienden en medio del monte, pero aun así la autora hace bastante hincapié en describirnos colores, luces y olores, destacando cómo todo aparece delante de él y sabiendo cómo ella descubre, cómo aprende, cómo empieza a amar la naturaleza. Es maravilloso esta comunión con la naturaleza; es casi una novela ecológica en ese sentido, si eso existe

Aquello no pertenecía a nadie y no sería de nadie; las montañas y los lagos verdes y azules; los bosques interminables y sin edad. Enseguida se puso a pensar que era una absurda vanidad y un engaño creer que el mundo podía ser poseído, reclamado como propio, simplemente por ponerle un nombre. Se sintió humilde, infantil.

Una gran historia de amor, de lucha, que se genera a partir de una necesidad y una pasión, aderezada con diálogos interesantes, sensuales y eróticosEs una saga: una novela de un matrimonio, de una pareja, de un amor; es su vida. Es una historia que sin pretenderlo habla del alma de las personas, de lo que les motiva a seguir, y todo en un mundo agreste y salvaje como era la vida en "las colonias" a finales del XVIII. Es una novela muy completa.


He acabado la novela con la convicción de que esta aventura de Elizabeth es un viaje donde toda la fuerza interior que hay en ella, toda su intensidad y coraje salen a la superficie y explotan para llevar el control de su vida y de lo que le rodea, siendo capaz de hacer frente a cualquier peligro y a cualquier miedo que le aceche, y esta es la fuerza de esta mujer y del texto, acompañada por Nathaniel: nos demuestra que lo que llevamos dentro es muy importante, esa fuerza interior, esa convicción tan firme por hacer lo correcto y lo más adecuado.

Sin ninguna duda es una historia de amor maravillosa, completa y entretenida, con un fuerte contexto histórico, en la que la protagonista es una pareja, su vida y lo que le rodea, y que continúa, no porque la novela no termina (lo hace) sino porque la vida de su familia continúa, con nuevos momentos, nuevos retos y la imposición del peso de la historia y sus consecuencias.  

Por cierto, no me importaría leer una precuela porque hay mucha historia en los padres de ellos. Ahí lo dejo.



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Comentarios

  1. No conocía estos libros pero, como tú, ni leerlo necesito para saber que me gustará. Me encantan los libros que tocan la temática de los indios y pocos he leído, la verdad... así que me lo apunto ya mismo en la agenda para que no se me olivde hacerme con él.

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  2. Qué bien que te haya gustado tanto, que gustirrinín da cuando cierras un libro que te ha hecho sentir tanto. Este libro triunfa, os gusta a todas, a ver cuando lo leo que lo tengo en la estantería hace bastante.

    Besinos.

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  3. como se nota que lo has disfrutado, habrá que anotarlo jejeje, Me llama la atención, muy buen post guapa

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  4. Me alegro que la hayas disfrutado tanto, yo no creo que me anime. Demasiado pendiente.
    Un beso 😉

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  5. Me alegro que te haya gustado tanto. Yo, al igual que Vero, lo tengo en mi lista de pendientes...

    Besos. Beatriz 😘

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