El Albatros y los piratas de Galguduud, de Federico Supervielle Bergés

(foto tomada de la página de facebook del autor)
Los campamentos piratas que salpican la costa de Somalia amenazan con secuestrar cualquier barco que se les acerque pero los países desarrollados no parecen capaces de hacer frente al problema. La industria energética mundial está al borde del colapso. ¿Podrá un hombre de negocios enfrentarse a los piratas? ¿Será capaz el fallido estado somalí de controlar su propia costa?
Un joven marino gaditano, huyendo de sus pesadillas personales, es elegido para acabar con los enemigos del magnate, pero ni siquiera el Índico está lo suficientemente lejos de su pasado. A medida que se desarrollan los acontecimientos, se intuye una trama más compleja detrás de los ataques. Sin darse cuenta, Pablo se ve arrastrado al centro de una conspiración internacional en la que solo contará con la ayuda de su dotación y su barco: el Albatros.

En diciembre de 2018, el autor de El Albatros y los piratas de Galguudud se puso en contacto conmigo para presentarme su novela. En esos momentos no tenía tiempo para confirmarle cuándo podría leer dicha novela, y le dije que más adelante lo intentaría. Aprovechando mi suscripción de Kindle Unlimited, a punto ya de terminar muy a mi pesar, me animé con ella. Creo que me atrajo el hecho de que todo girase en torno a una patente de corso en el siglo XXI, que me suena más a Flandes y siglos pasados que a un período actual, y la novedad de leer una historia que mezclara cultura naval y aventura.
—Imagino que está un poco perdido —dijo y, al inclinar ligeramente la cabeza al asesor continuó—. ¿Sabe qué tienen en común Morgan, Drake, Lafitte, Surcouf y sus compatriotas Íñigo de Artieta y Mateo Mainery?
Uno de los problemas actuales que abrió durante muchos meses los telediarios de Europa fueron los ataques, en algunos casos con secuestro incluido, por parte de piratas somalíes a petroleros y grandes barcos cuando pasaban por sus costas. A partir de esta premisa, y gracias a la propia experiencia del autor, que como nos cuenta en su página web «es oficial de la Armada española y ha estado destinado a bordo de las fragatas Victoria y Canarias y del patrullero Tornado. Ha participado en dos ocasiones en la misión anti piratería de la Unión Europea en el Índico y en un despliegue de seguridad cooperativa en el Golfo de Guinea», lo que le faculta para poder situar su historia con sentido y conocimiento, nos enfrentamos a esta novela, con un argumento original para mí porque se aleja bastante de los temas que suelo leer en ficción; interesante, porque nos muestra un mundo muy específico e inaccesible para el público en general; y con cierta acción, lo que favorece su disfrute mientras se lee, y ese toque de aventura que a veces apetece.

La mayoría de la gente aprende a navegar cuando ya tiene una idea de cómo conducir un coche y eso influye en la percepción del movimiento. Sin embargo, el gaditano había pasado toda su infancia navegando y para él era natural adelantarse a los movimientos del barco y aprovechar la inercia. Un barco no tiene freno, pero bien gobernado es capaz de hacer cosas que un coche no. Sobre todo con estos ejes.
Me ha parecido que está muy bien planteada desde el principio y sin saber por dónde te va a llevar la acción, se intuye como una lectura fácil, no demasiado descriptiva, y actual, con mucho peso en el texto de temas navales bélicos. No está de más deciros que uno de los atractivos de esta lectura es que gira en torno a una fragata de guerra (BAM-6), el mundo naval y esa lucha, que ya os he nombrado antes, contra los piratas somalíes, en aguas internacional y jurisdiccionales.

Está claro que el autor habla de lo que conoce y, además, sabe plasmarlo y trasmitirlo de una manera fácil. Eso sí, no esperéis una novela de personajes, aunque los hay y con pequeñas historias detrás. Me ha sorprendido estar leyendo términos marinos tan específicos de un buque de guerra y no sentirme abrumada por ellos, pero sí intrigada, con ganas de aumentar mi conocimientos; al igual que con esas maniobras de aproximación, por ejemplo, que se pueden dar cuando se está acercando un barco sospecho. Todo es más real de lo que nuestra cotidianidad nos dice.

El autor describe los ataque de manera tan precisa que acaban siendo interesantes incluso para mí, ajena a todo estos temas, tanto militar, como armamentísticos como marinos.

También queda muy claro el trabajo jerárquico militar; si bien el buque no es militar, actúa como tal a nivel de disciplina y organización.

Alguien dijo una vez que los militares son pacíficos pero no pacifistas. Por regla general no desean iniciar un conflicto -ellos mejor que nadie conocen sus consecuencias negativas-, pero no son contrarios al uso de la fuerza en caso necesario

Es una novela naval actual, y militar, o por lo menos en esencia. Y, aunque podría ser un tema pesado, no lo es; eso sí, la trama queda un poco deslucida en la primera parte por todo lo que conlleva la instrucción del barco y el conocimiento de los personajes.

Curiosamente, lo que comienza siendo una historia de acción o intriga política pasa por ser una historia naval donde el peso del funcionamiento y manejo de un barco de estas características queda bastante claro y es muy importante, con pequeñas pinceladas de las historias personales de cada personaje. Para mí, acaba desembocando en una historia bélica, no como grandes batallas históricas sino más como la narración de enfrentamientos entre cuerpos de élite y delincuentes; al fin y al cabo, se trata de un buque de guerra

El autor escribe, y describe, tan claro y de forma tan directa y real esta parte que creo que es el valor que tiene este texto. El hilo argumental puede resultar relativamente sencillo, y, mientras esperas giros o complicaciones enrevesadas, todo es más básico, pero no porque el texto lo sea en sí, sino porque al final todo se podría resumir como el trabajo de un buque de guerra privado al servicio de una empresa de transporte suiza que está siendo atacada de forma exagerada por piratas en el PacíficoSimplificando, nos acerca a la vida actual en un barco de estas características y a la relación entre las personas que lo componen.

Es un viaje; una aventura naval, de guerra, donde nuestro protagonista, que comanda esta fragata, madura realizando el trabajo para el que le han contratado; es verdad que tenemos más personajes que acompañan a este joven comandante pero, al final, la historia termina con él y cierra el círculo con él. Es una novela que me esperaba de otra manera, no os voy a decir lo contrario, lo que me ha descolocado un poco; sentía que iba a ser un thriller pero ha resultado tener una acción más táctica, más calculada, muy bélica, con maniobras, lo que no impide que resulte interesante. 

Creo que la novela es un homenaje a lo que el autor conoce, a su mundo naval, y debe estar contento por el resultado. Deja caer temas actuales e importantes, aunque es verdad que la fuerza de la historia no viene por la intriga que hay detrás de estos temas sino más por el trabajo y el conocimiento de un barco y de la gente que dedica su vida a estas profesiones tan específicas, como militares o geos y guardia civiles, permitiendo que nos acerquemos a esta realidad que para la mayoría de nosotros no es tangible como son los asaltos en el mar, la lucha, francotiradores... que no son más conocidos por ficción que por estar presente en nuestras vidas.


Mis "peros" son de carácter subjetivo, lógicamente, y se centran más en lo que yo esperaba y en lo que me apetecía leerQuizá si el autor no se hubiera centrado tanto en hacer ese dibujo tan preciso de la actividad de este tipo de embarcaciones a la hora de enfrentarse a un combate... Quizá si hubiera mostrado algo más de interés en la parte política de la trama, consiguiendo giros que nos descolocaran y jugando un poco con todo esta parte... Quizá la novela hubiera estado mejor terminada y hubiera atraído el interés de un público más general. No lo sé, hay muchos quizás aquí. Es una novela bélica, y lo entiendo, pero por mis gustos lectores busco más cambios de registro, trastocando mi atención con los derroteros por los que me lleva la acción. A pesar de todo esto que os indico, es verdad que la he leído muy a gusto, me he encontrado bien dentro de la historia y espero que este autor me sorprenda un poco más con este Albatros navegando en la siguiente aventura.



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Comentarios

  1. Muy buen post Carmen y buen fin de semana, besos

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  2. A mi no me atraen nada las historias de piratas. He leído algunas en los últimos años y no me disgustaron para nada pero, de primeras, no me atraen. Así que lo dejo pasar
    Besos

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  3. Parece interesante por como lo cuentas, pero no es mi tipo de lectura.

    Un beso

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