Perro ladrando a su amo, de Javier Sachez


Año de edición: 2018
ISBN: 9788417315344
Páginas: 206
Encuadernación: Rústica
Premio de Novela Corta Fundación MonteLeón 2018
Una empresa necrófaga hambrienta de inmuebles ajenos. Una anciana indefensa que recoge lo que la ciudad detesta. Un joven ultra de ojos violentos que aborrece lo que la sociedad representa. ¿Puede al final el odio transmutarse en ternura? ¿Pueden las zarpas alguna vez acariciar?
Novela urbana que aborda temas de actualidad como la marginación, la violencia de género, la soledad de la vejez y el desprecio de los jóvenes hacia las personas mayores, Perro ladrando a su amo es, a juicio del jurado del VII Premio de Novela Corta Fundación MonteLeón, «una construcción poliédrica con una muy acertada presentación de unos personajes muy bien integrados en la  trama, y en un hábitat urbano donde todos confluyen».


Aunque pueda parecer por la sinopsis que la editorial nos ofrece un libro de relatos, no lo así, sino más bien una novela coral corta llena de personajes con más en común de lo que pensamos en un principio y con un hilo argumental que se va mostrando a medida que avanzamos y comprendemos las conexiones. Es fácil imaginarse el contenido de este libro solo con ver esta impactante portada que nos hace pensar en rabia, falta de aire, desesperación e, incluso, miedo. A mí esa sombra me recuerda también a la muerte y me resulta hasta violenta.

El prólogo de la novela ya aterriza con fuerza y, tras leerlo, en mi cabeza bullían preguntas¿qué impulsa a una víctima a revolverse contra su amo, contra su verdugo? ¿qué fuerza interior puede sacar alguien aparentemente débil para hacer frente a su sufrimiento continuado?; a partir de ahí comienzas la lectura pasando por distintos personajes que acaban confluyendo en un punto central y que constituye en sí la lectura.

Ahora solo te queda, como lector, continuar leyendo para ver hasta dónde te lleva la historia que Javier Sachez te quiere contar. Y todo rodeado de soledad, mucha soledad. Gente que, aunque esté con más gente, se encuentra sola en su propia desgracia y se recrea en la parte más oscura de su naturaleza, casi aferrándose a ella para salir de esa soledad


La ciudad tiene ojos y los ojos tienen memoria


Aunque quizá os suene raro, no me imaginaba que el uso de las palabras iba a ser tan importante en este libro. Me diréis que siempre es así, pero para mí no lo es. A veces hay libros cuyo peso lo lleva la historia en sí, hay otros que son los personajes y su manera de llegar a nosotros, y hay otros cuyas palabras son meras "contadoras de algo"; pero, a veces, las palabras y su forma de usarlas constituyen un aliciente importante para disfrutar de lo que van contando, obligándonos a fijarnos en ellas. Me ha parecido que el autor ha construido un texto algo recargado en vocablos y de lenta lectura, no por la acción, que se desarrolla ágil y rápida, sino por la comprensión necesaria para poder hacer frente a todas las variables que el mismo texto nos trae. Y esto, me gusta.

¿Qué varonil neurona transmuta el cetro en vara y el trono en patíbulo? ¿qué intermitentes pulsaciones delimitan el freno y la versión? ¿Dónde está la frontera entre la piel y el odio? ¿Qué diagrama emocional te obliga a distinguir ciertos enemigos entre la flora doméstica? ¿Quién traduce el término miedo?

Terminas el libro y se te queda una sensación algo extraña porque te muestra, o te quiere mostrar, el color más oscuro de la vida que, aunque a veces tiene tonos grises, no sabes si ese giro a un gris más claro, llegando casi al blanco, va a acabar con luz o, al final, se va a quedar todo en penumbra. He sentido que la novela te lleva de un extremo a otro, te pasa por personajes que tienen bastantes taras y, al final, todo resulta de esa la soledad, o ese sentimiento de soledad tan grande que hay en ellos, y te deja pensando si este mal es endémico o circunstancial. Y lo malo es que a todos, o al menos a mí, nos gusta el color y en esta historia no lo hay a pesar de muchos factores.


-No quiero que vuelva a ocurrir ¿Vale? - se sienta junto al Sapo-. Además. No somos tan diferentes vosotros y nosotros.
El sapo deja la lata sobre la mesa danzante y mira Karim asombrado.
-¿Quiénes?
- Vosotros los rapados y nosotros los musulmanes
-¿Tú crees?
-Claro, hombre -Sonríe el marroquí-. Si lo piensas bien, todos odiamos a los judíos, ¿No?
-Visto así

Hay un pequeño giro en trama, que no es tan pequeño realmente, que enciende la esperanza en ti, gracias al cual piensas que la historia se está iluminando. Hay que reconocer el autor sabe llevarte hacia allí para luego, no sé, "apagar la luz", despertarte

Sí que puedo tachar la novela de interesante, pero creo que podría haber sido más larga. No es en sí por la trama, aunque sí echo en falta algo de desarrollo en todo lo que me va contando. No necesito que la novela sea más larga porque sí, sino que, como novela corta que es, a mí me ha faltado un poco más de resolución de algunos puntos. Entiendo el final, y lo comparto (es impactante), y me ha dado para pensar mucho, mucho más allá de lo que está escrito, y no hago más que darle vuelta a determinados momentos, acciones, y situaciones, y todo esto me genera un poco de rabia. Así que si el objetivo del autor era despertar en mí esa rabia y esa aceptación de la soledad como el gran mal de la sociedad actual, junto con el egoísmo, el individualismo y la búsqueda de amor, pues, solo me queda reconocer que lo ha conseguido.







Comentarios

  1. A pesar de algún que otro pero, la has disfrutado más que mi compi MB. Yo creo que que de haberla leído yo, seguramente la hubiese disfrutado también más que ella. A mí las novelas oscuras me llaman mucho, pero es verdad que no son para todo el mundo :)

    ¡Besote!

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  2. No me llama mucho,pero es mu buen post guapa

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  3. ¡Hola! Aunque me encanta tu reseña, creo que voy a pasar de este libro. No lo veo para mi.

    Un besazo

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  4. Hola, Carmen. Yo estoy esperando la novela, el autor contactó conmigo y acepté la propuesta de lectura. A ver que me parece...

    Besos.

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