Después de Kim, de Ángeles González-Sinde

Colección: Nefelibata
ISBN: 9788417128746
Encuadernación: Rústica con solapas
Formato: 14 x 21,5
Páginas: 352

Desde que Geraldine y John se divorciaron hace décadas, se ven lo menos posible. Sin embargo, la inesperada muerte de su hija Kim en España les obliga a iniciar juntos un viaje en el que no solo tendrán que aprender a convivir y a conocerse de nuevo, sino que les embarcará en la búsqueda de un niño, su nieto, cuya existencia ignoraban y que ahora desean recuperar. El amor y el desamor del pasado se cruzarán con el presente para ayudarles a superar sus distintos fracasos personales.
Ángeles González-Sinde, destacadísima protagonista del panorama cultural español, disecciona con extraordinaria delicadeza las relaciones de pareja en una deslumbrante historia que investiga la naturaleza del amor


Este año no he participado en muchas lecturas conjuntas; no he tenido suerte en las que ha organizado Laky así que he cogido esta con muchas ganas, tanto por el tema del libro, me gustan las novelas que hablan de personas y sus relaciones, como por compartir de nuevo mis impresiones con otros blogs. 

Sabemos que las portadas son un mundo; las hay de muchos tipos, colores y formas, y de alguna manera u otra nos atraen, para bien o para mal. Si nos fijamos en la de este libro, tenemos serenidad, con mar y la luz del azul; tenemos soledad, con esa mujer caminando sola, descalza, hacia el final del espolón; y tenemos seguridad, con ese paso firme y directo de la protagonista de la imagen, sujetándose el vestido y la cabeza alta. No sé si concuerda con el texto, la verdad. Puede que refleje parte de lo que Kim ha encontrado o con esa sensación de mirar hacia delante mientras avanzas, con ropa ligera, mucha luz y una sensación de plenitud. No sé. Estoy especulando. 

Como esto va de lectura, pasemos a hablar de la historia. Lo primero que recibes nada más abrir el libro es la dedicatoria. Ya solo con ella, dedicada a los hombres de la escritora, la palabra familia viene a tu cabeza; familia en el significado más amplio de todos; y eso abre muchas opciones en nosotros, los lectores. 
Tener un solo hijo es un acto de voluntad que te singulariza porque requiere haberse opuesto con fuerza a la corriente natural. Por el contrario, quien tiene más de un hijo no tiene mérito alguno, simplemente se dejó llevar por la costumbre, por el instinto.


Hay algo de los expatriados que los hace próximos, como si lejos del lugar de nacimiento algunas convenciones cayeran y el acceso a las personas fuera más rápido. ¿Sería así también Kim? ¿Autentica, accesible?

El inicio de un libro es tan importante como su final, o al menos a mí sí me lo parece. En las primeras páginas de Después de Kim, escritas en primera persona y a modo de prólogo o confesión, nos habla él, el padre de Kim, uno de los dos protagonistas de esta novela, y lo hace un año y algo después de la historia. Enseguida averiguamos que no vive en Londres, que continúa separado de su mujer, de la que lleva muchos años así, quien sí vive en Londres, y que está en este verano continuo, que intuimos España, con un perro que se llama Zeus, y a punto de buscar a un niño, su nieto, al colegio. Se nota que está sereno, que acepta lo que la vida le ha deparado. A partir de este punto, sin saber quién es quién, comenzamos a leer, con muchos datos pero sin ubicarlos correctamente. 

Me resulta curioso que comenzando con la frase Poco más de un año antes, Geraldine conduce por las calles de Londres... y con una narración que nos sitúa un año antes del momento en el que comienza el libro, se siga hablando en presente. Luego tiene sentido; es lógico; pero de primeras notas algo que te mantiene alerta. Supongo que es un recurso muy adecuado para acercarnos a la historia, hacerla más presente, más inmediata, y distinguirla de ese pasado más lejano que nos permitirá entender y comprender. Buena manera de jugar con los tiempos sin perder al lector.
La ignorancia previa a conocer lo malo es, por definición, feliz.

Destaca esa forma de llevar la trama. Con ese salto temporal, sabiendo además parte de ese final, es fácil tener un campo de visión sobre los personajes más amplio, aunque esa visión no es inmediata, sino que se va abriendo poco a poco, como si fueran subiendo una persiana de una habitación oscura.

Me gusta esa manera tan sencilla que tiene de aunar pasado, sentimientos y búsqueda, y encuentro, porque al final ellos están encontrándose con el rastro de su hija, una hija a la que llevan años sin ver y de la que desconocen su realidad. Es la narración de una búsqueda y un descubrimiento, y, a la vez, de un pasado, de una vida.

Aunque el hilo central podría parecer la búsqueda de lo que ha ocurrido con su hija y de dónde está su nieto, el peso de mi atención al leer estaba más en el cómo se conocieron, el divorcio, su vida en común, colocándome un poco en la situación de juzgar a los personajes por ser ellos mismos, por los sentimientos que mostraron y ocultaron, y por cómo se trataron. A través de John y Geraldine la autora nos habla de la vida, de cómo las decisiones tienen sus consecuencias y de que a veces lo que creemos seguro no lo es; nos habla de familia, de abandono, de depresión, de decepción y de recuperación.

Aunque en cierta manera podemos decir que la muerte de la hija es la excusa para escribir este libro; es casi un relato de una pareja y del porqué de un distanciamiento, de por qué ocurren las cosas, de por qué se llega a donde se llega, y quizá también de la inercia de la vida. La autora juega narrando en tercera persona, juega mostrando a cada personajes de forma individual: a John y su pasividad, a Geraldine y su frialdad, a Kim y su soledad, y así vamos enlazando el desamor del pasado y los fracasos personales. Me parece un texto muy adecuado, nada pesado, no se recrea, para mí no nos cuenta nada superfluo sino las pinceladas justas para que nos formemos el cuadro total. Quizá lo duro de todo es que para que nosotros seamos capaces de conocer ha tenido que morir Kim.

Me ha resultado un estilo muy personal. Ha sido muy fácil de leer gracias a la construcción de la historia y el camino que toman los hechos. Puede parecer que no ocurre nada pero sí que pasa; los personajes se nos muestran y el pasado explica aunque no justifica. Una historia muy cierta.
Porque, a pesar de años de convivencia, Jonh todavía necesitaba pruebas para confiar y creerse amado. Era una triste paradoja que, de todas las mujeres de Londres, él, tan sediento de cariño, hubiera escogido a Geraldine, tan despegada.

Con qué facilidad hablamos de lo que no nos afecta —pensó—, qué tranquilos nos quedamos dando consejos y qué lejos podemos estar, por mucho que hayamos estudiado, de quién los recibe.
Me ha gustado. Me gustan estos libros que hablan de personas, de sentimientos y de actos y consecuencias. Lógicamente es un viaje hacia el pasado, hacia ellos mismos, hacia la aceptación y hacia el perdón. No se lleva de una manera ardua o lineal para el lector sino que sabe mezclar bien la parte más activa respecto a la intriga y a ese momento de búsqueda en España y de la verdad sobre su hija y la parte pasada de recuerdo de historia de ese matrimonio, esa pareja, con esas tres voces que tenemos. Creo que es una muy buena lectura. Es muy fácil recomendarla

Me ha sorprendido. Creía que no me iba a gustar tanto y la verdad es que ha sido muy interesante. Es un texto que afronta muy bien lo que puede suponer llegar a esa madurez, mal llamada vejez, sobre los 65 - 70 años, en la que se echa la vista atrás a veces con un sentimiento de fracaso, en la que empiezas a perder gente y se puede sentir esa apatía. Creo que sin recrearse en las cosas obvias, al final el libro tiene un toque de positividad porque mira hacia delante. La esencia es saber conseguir perdonarnos y perdonar. 

Está muy bien llevado el equilibrio entre intriga y texto intimista. Me han gustado los personajes, la ambientación, el no dar nada por hecho (es fácil reconocerse en algunos momentos) y quizá la sencillez de una historia de la que ya conocemos el final, o parte de él, nada más comenzar a leer, y cuyo viaje a través de sus palabras consigue que al final de la lectura te sientas un poquito más comprensiva, que no sabia.


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Comentarios

  1. ¡Hola! Creo que voy a dejar pasar el libro porque no lo veo lectura para mi, pero me alegro de que a ti te gustase. Gracias por la reseña.

    Un abrazo

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  2. Madre mía qué bonita reseña te ha quedado. Si no hubiese leído el libro, tendría que ir corriendo a por él
    He de decir, que estoy totalmente de acuerdo contigo, en todo lo que dices. La historia es muy bonita y la forma de contarla perfecta. Y, sí, la muerte de Kim es casi una excusa: lo importante es todo lo demás, ¿verdad?
    Muchas gracias por participar en la lectura conjunta, me alegra que la hayas disfrutado
    Besos

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  3. Con esta autora no termino de animarme porque leí una de sus novelas y acabé desencantada, de ahí que deje pasar esta nueva publicación. Besos

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  4. Tengo pegas con el final pero el libro me ha gustado mucho.

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  5. Me gustan estas historias de reencontrarse y volver a empezar . Si hubiera leído tu reseña antes me hubiera apuntado .

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  6. Pues me tenéis locas entre unas y otras porque la tenía descartada porque a Albanta el final no le cuadró y ahora vienes tú con esta reseña...no sé qué hacer.
    Besos

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  7. Desde luego es una lectura muy diferente a la idea que yo tenía y me había hecho descartarla. No pinta nada mal aunque hay a quien no le ha convencido el final y eso me frena mucho. Lo meditaré.
    besos

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  8. Tiene toda la pinta de novela intimista, y es un género que me gusta.
    Un abrazo

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