Un velo de libertad, de Laila R. Monge


¿Cómo es posible que Raquel, una niña buena y estudiosa que va todos los domingos a misa, se sienta atraída por el velo de las mujeres musulmanas?
Con solo doce años, iniciará un viaje interior en busca de respuestas y de su felicidad. No lo tendrá fácil, pues sentirá la presión de ser diferente en un pueblo pequeño y el rechazo de su familia, que no comprenderán su forma de ver la vida.
Un relato autobiográfico que desafía el concepto de libertad.

No me resulta fácil expresar mi opinión sobre este libro porque el hecho de que no sea una novela de ficción, sino la verdad de alguien, hace que necesite poner más distancia de la habitual para contaros qué he sacado en claro de esta lectura.

Un velo de libertad es un relato autobiográfico, escrito a modo de memoria, que nos habla de un momento en particular de la vida de la autora y nos lleva a través del camino que recorre hasta encontrarse a sí misma. Siendo un texto testimonial, tiene las mismas características de una novela de formación o aprendizaje, en la que la protagonista, a la vez narradora y autora, trata su transición de la niñez a la vida adulta, desde ese momento en el que fallece su abuela paterna, a la que estaba muy unida y que era el pilar de su creencia religiosa, hasta finalmente encontrar el sentido de todo lo que echaba en falta en su vida; y, además, ofrece ese carácter minúsculo y personalizado de una historia, en tanto que el narrador es el protagonista, como ya os he indicado antes, y que se nota la verosimilitud en todo lo que leemos. Laila es sincera, directa, muy clara y no se desvía de la ruta que ha marcado para contarnos su historia.



He sentido como si ella se encontrase en la oscuridad y solo fuese capaz de ver un punto de luz lejano, hacia el que comienza poco a poco a dirigirse, y ese punto que la ilumina y la guía es el Islam.

¿Qué tiene de atractivo una historia tan personal? pues justo eso, que es algo privado, íntimo, y a ti, como lector, te permite ser testigo privilegiado de lo que ella quiere compartir contigo. Creo que en eso radica su fuerza. Por otro lado, la lectura te transmite esa ganas que ha sentido la autora de compartir su experiencia, no tanto a modo de justificación, sino de simple necesidad. 

No hay adoctrinamiento, no hay grandes conclusiones vitales ni filosóficas, únicamente es alguien que estaba perdido y desubicado y que encuentra su sitio en este mundo a través de algo tan importante y personal como es la religión. Gracias a su testimonio nos acercamos más a esta religión de una manera limpia y nada comparativa, y la normalizamos, lo que ha sido maravilloso y le aporta sentido y valor a mi lectura.



¿Qué he echado en falta? Quizá una narración más literaria de ciertos instantes, que transformara ese momento real en algo más atractivo; intensificar la descripción de otros, porque he intuido todo el tiempo que me estaba contando lo que ocurrió pero no cómo se sintió, casi he notado distancia entre ella, el texto y el lector; y, por último, algo más de acierto a la hora de atrapar al lector, porque su testimonio es increíble pero me hubiese gustado que me tocara alguna fibra, para activar mi lado empático.

Te recomiendo que leas esta historia porque se merece que la escuchemos, que intentemos entenderla, y se merece que veamos el velo como lo ve ella, como un símbolo de su propia libertad. 







Comentarios

  1. Hola

    No es tipo de libros que suelo leer y tampoco termina de llamarme la atención, pero muchas gracias por la reseña
    ¡Un saludo!

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  2. Hola, Carmen. Estupenda tu reseña, yo creo que la autora se ha querido ceñir tanto a la realidad que por eso notamos esa falta en la narración. Yo creía que habría algo de ficción y ella me aseguro que nada, todo era tal como ocurrió.

    Besos.

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  3. Pues es un libro interesante para leer, da mucho que pensar, muy bueu post guapa

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  4. Cuando se convocó la lectura conjunta de este libro por parte de algunos blogs me estuve planteando si participar o no porque tenía mis dudas, y finalmente decidí no hacerlo porque sabía que estaba en un momento en el que este tipo de lectura no me llamaba mucho y eso iba a notarse en mi opinión. Al leerte esas peguillas me alegro de haber tomado esa decisión. De todos modos no descarto leerlo más adelante, nunca se sabe.

    ¡Besote!

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  5. En otro momento me la llevaría pero ahora necesito otro tipo de lecturas.

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  6. Me gusta cómo has expresado los pros y los contras. Yo no me la llevo, no me acaba de convencer
    Besos

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