Valle de sueños, de Beatriz Manrique (#Lecturas2020)

«Frívola, altiva, insípida en su conversación y carente del atractivo necesario para despertar el interés de cualquier hombre que se preciase de serlo».

Melissa Andersen pertenece a una familia acaudalada de Green Bay, junto al lago Míchigan, una ciudad a la que acude buena parte de la sociedad de Chicago durante el periodo estival. Uno de ellos es Craig Donovan... Un hombre, cuyas palabras la han lastimado más de lo que está dispuesta a admitir.

«De aspecto mediocre, tedioso, falto de modales y desprovisto de toda cualidad para atraer la atención de una mujer de su clase».

Craig Donovan se ha trasladado a Green Bay, ante la insistencia de su socio y amigo, con la intención de establecer contactos comerciales que favorezcan sus negocios, a pesar de que en las veladas y los salones de baile, se encuentre con Melissa Andersen... Una joven, cuyas palabras lo han herido más de lo que está dispuesto a reconocer.
Melissa vigila a Donovan con el propósito de eludirlo. Craig examina los salones con el único objeto de evitar la presencia de la señorita Andersen. ¿Qué podría suceder por compartir espacio en la misma estancia?

Beatriz Manrique es una amante de las novelas románticas de época, y eso se nota en sus historias y en su forma de concebirlas. Una heroína, que no es perfecta, ni mucho menos; un héroe, que esconde sus miedos; una relación, que se forma forzada por las circunstancias; y una magnífica ambientación, social y temporal. Todo esto podréis encontrar en Valle de sueños.

Quizá el comienzo es algo complicado. Creo que, tal y como está construida la historia, te pierdes un poco como lector en ese principio, ya que, al igual que le pasa a Melisa, no entiendes lo que ha motivado ese cambio, esa obligatoriedad impuesta. No le entiendes a él y no la comprendes a ella, y eso desubica

—Me complace comprobar que tampoco usted me ha perdido de vista —comentó con lentitud—. Si no lo hiciéramos, ¿cómo podríamos evitarnos? —inquirió con ironía.

En cierta manera, comencé con reticencia, con la sensación de que las cosas se desarrollan de forma forzada y eso me puso en alerta. Error mío por ser tan desconfiada. Supongo que el haber leído novelas «flojas» en su construcción, me hizo pensar que esta lo era, y no es así. A medida que iba avanzando en la lectura, se me iba desvelando más sobre ellos y sobre lo que pasó, devolviéndome la confianza en la autora y en su historia, y, por supuesto, en los personajes. 

Por cierto, no lo he dicho hasta ahora, pero la historia comienza en 1880, en Wisconsin, para trasladarnos a California, a una plantación, y a una maravillosa cabaña (¡qué bonito ha sido vivir con ellos allí!)

Es verdad que no hay una trama compleja detrás, pero, me parece que Beatriz ha sabido manejar bien el acercamiento de la pareja sin obligarnos a ser testigos de muchos malentendidos. El amor desmedido de él desde el principio, aunque no se muestre, a través de esas crueles palabras, es fácil de aceptar a pesar de no encaja con ese comienzo tan abrupto de la historia.

A través de algunos escenas muy bonitas, como en la que ellos se besan por primera vez, conoceremos a una Melissa imperfecta que aprende, y mucho, a conocerse y a conocerle; y a un Craig, indeciso y dañado, que juega con sus tiempos para, al final, entregarse de lleno a ella.

En un momento determinado de la lectura, me asaltaron varias dudas en torno a esta historia: ¿a qué vienen esos dos tiempos, separados por un año? ¿por qué esas dos parejas distintas? ¿dónde encaja lo que no se dice?. Tú, lector, sabes que Craig es bueno, es noble; es algo que tienes muy claro desde el principio, pero dudas por no saber qué hay en ese silencio. Y con todo esto, te plantas en la mitad del libro mientras lo disfrutas mucho más de lo que creías. O eso es como yo lo he vivido.

Tiene momentos muy románticos, muy bonitos y muy tiernos; tiene personajes inteligentes, llenos de sentimientos, quizá más él que ella, con defectos y virtudes, y con la capacidad de adaptarse y cambiar, reconociendo sus errores; tiene amistad, con todo el poder que eso conlleva; y tiene algo de historia que muestra el trabajo de investigación realizado y que te lleva a ese momento, a ese lugar, a esa vida.

Al final, Valle de sueños es como un cuento donde hay una parte triste, o dura, que se queda en el pasado y cuyas reminiscencias en esta historia están patentes, sin afectar en demasía al devenir de este amor. Creo que en esto es algo distinto; la construcción de una trama en la que, dejando a un lado esos momentos románticos de ellos, que son maravillosos, lo más interesante ya ha sucedido y es narrado por los personajes en sus conversaciones o en sus pensamientos. Con eso que «ya ha pasado» me refiero al pasado de Craig, de Joss e, incluso, de Lupe y Andrés. Está ahí y es lo que le aporta autenticidad a la historia y que la vincula con esa década de los años ochenta del siglo XIX. La autora, además, se encarga de dejarnos pinceladas de personajes, de momentos y de movimientos de esos años, con unas muy interesantes notas de autora. 

Todo esto ha hecho que haya pasado por diferentes fases mientras leía: al principio, escepticismo; luego, nerviosismo al ver cómo los protagonistas se acercan, además de añadir esa parte de retrospección para explicar aquello que me descolocó; después, intriga por lo que los personajes comparten; para, al final, leer con la alegría y la confianza que te aportan las novelas románticas y esa forma de cerrarlo todo.

Me ha gustado. Ha sido una lectura pausada, interesante y tierna. Me ha enseñado un mundo abrupto, aunque fuese solo de pasada, y me ha demostrado que las buenas relaciones se pueden forjar, y que la pasión se puede llegar a contener si con eso creemos que hacemos lo mejor. Podría ser mejor; no voy a negar que para mí hay algo en ese comienzo que hizo que mirara todo con lupa y no me dejó disfrutar sin más, pero tras haber pasado varias semanas de su lectura, reconozco que el recuerdo dejado en mejor y que la historia se merece mi recomendación. Leer a Beatriz Manrique siempre es un placer. Os lo aseguro. 





Comentarios

  1. Ayy Carmen, ¡mil gracias por esta reseña tan bonita y la oportunidad que le has dado a Craig y Mel!! 🥰 Me alegra muchísimo que te haya gustado conocer su historia. ¡Gracias, de nuevo!! ☺️😘😘

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  2. Este libro no es para mi, lo dejo pasar.

    Saludos

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  3. Me gustó mucho y comparto casi todo lo que comentas
    Buena reseña !!!

    Un besote

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  4. Lo tengo pendiente y leer a Beatriz siempre es un placer.

    Un beso

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