El álbum de la familia Juranovic, de Paul D. Losinj #PremioLiterarioAmazon2020

El álbum de la familia Juranović
Fecha de publicación: 1 de mayo de 2020
Género: Bélico, Misterio, Romántico
Páginas: 398
ASIN: B087SM57GW

A veces lo que menos buscas es lo que más necesitas
Una historia muy dulce con un trasfondo muy amargo. 
Tan nostálgica como recomendable.
Un final que no te dejará indiferente.

En 2018, Mercedes, una joven de aparente éxito, recibe una terrible noticia que hace que todo su mundo se tambalee. Intentando coger distancia, tiempo y consciencia sobre sí misma, emprende un viaje junto a un misterioso joven que intenta redescubrir su propio pasado.
Mientras, alrededor de los años 90, la tranquilidad de la familia Juranovic se da de bruces con la Guerra de los Balcanes. Lucharán contra la desesperanza, la tristeza y el miedo con su única arma: la familia.
Una apasionante historia contada a dos tiempos (2018 y Guerra de Yugoslavia) donde todos los protagonistas descubrirán que lo que menos se busca, muchas veces, es lo que más se necesita.

Fue a otro lector, a través de su blog, al que le «oí» hablar de esta novela, que participaba en el Premio Literario Amazon de este año. Ese lector es David Gómez Hidalgo y su blog Cruce de caminos, un blog que os recomiendo seguir, sobre todo si lo tuyo es el género negro. Aquí tenéis su opinión sobre esta lectura PUBLICACIÓN

Aprovechando que tengo todavía Kindle Unlimited contratado por un par de meses, elegí El álbum de la familia Juranovic. Quería descubrir qué era lo que a David le había gustado tanto de esta novela, calificada como romántica, cuando creo que no lo es. Reconozco que, además, resultaba muy interesante el hecho de que parte de la trama estuviera ambientada en la guerra de los Balcanes, guerra que viví, aunque fuese como noticia de fondo en el telediario que se veía en mi casa, ya que mis años juveniles no estaban para centrarme en esos dramas.

El álbum de la familia Juranovic es una novela coral, de narrativa familiar, que juega con una historia ocurrida en el pasado, con la motivación que tienen los personajes para emprender un viaje y con la intriga por descifrar todo lo que se esconde tras el nombre de Juranovic. En esta novela se abren tres frentes distintos, tal y como nos dice su sinopsis: finales de los años 80, Yugoslavia, previo a la guerra, y con diferencias insalvables entre serbios y croatas; Málaga, años 90, con un español de origen serbio que se convierte en legionario; y, finalmente, en la actualidad, año 2018, Mercedes, una mujer que se encuentra en un momento muy complicado de su vida personal y que recibe una noticia que transforma su presente y condiciona su futuro. Capítulo a capítulo, personaje a personaje, vas leyendo, con ese interés que te aporta el ir avanzando en lo que pasa y en lo que pasó, intuyendo el drama que desemboca de un conflicto bélico; además, se añade esa forma que ha tenido el autor, para mí muy acertada, de ir intercalando unos «testimonios» de algunos de los protagonistas, lo que aumenta el sentimiento de lo que estás leyendo.

—¿Sabes cuál es el lema de Dubronvik?
—No —contesté.
Non bene pro toto Libertas venditur auro.
—¿Y qué significa?
—Que la libertad no se vende ni por todo el dinero del mundo —contestó con una mirada melancólica. Luego, suspiró—. Has dado más magia a esta ciudad de la que ya tenía. Gracias por aparecer.

Hay intriga en lo que se va leyendo por ese afán de conocer todas las variables que giran en torno a los personajes, que se convierten también en parte a descubrir. La historia habla de amor y habla de debilidades; nos habla del miedo a lo que somos y el miedo a lo que fuimos; nos muestra cómo un conflicto como es una guerra rompe la vida y las ilusiones; y nos lleva a enfrentar la verdad de nuestros recuerdos.  Un texto así humaniza el conflicto, sobre todo a través de esos testimonios que nos llevan con pocas palabras a pensar en el dolor, la pena, la rabia o las dudas que algo así deja en la mente de sus protagonistas. 

—Andrés, creo que has bebido demasiado.
—Mira, Gonzalo, ¿sabes eso que dicen de que la esperanza es lo último que se pierde? Pues resulta que de todo lo que yo he perdido en mi vida, la esperanza fue lo primero.

Me ha parecido una historia muy completa, que se eleva como un canto a la vida y al amor, que muestra cómo una guerra rompe y desgarra la existencia, y cómo hay que buscar una razón para seguir. Un tema principal es la familia, junto con los recuerdos y la esperanza. Es bonito cómo entrelaza las historias, fluyendo, y cómo nos hace sentirnos cómodos con lo que estamos leyendo para luego demostrarnos que esta es su historia, la que el autor ha querido contarnos, y nosotros somos meros espectadores. Ese momento en el que el autor me enseña que no estaba todo dicho es, en parte, lo que más me ha gustado. Por cierto, no es una historia bélica, aunque parte esté ambientada en una guerra; para mí, va más sobre encontrar los orígenes y saber qué ocurrió. Es una historia de deseos y sueños, y es una historia de reencuentros.

(...) recuerdo que en un libro de Julia Navarro que me recomendó mi hermana leí que "el padre es el techo, la madre el suelo, y cuando ambos desaparecen uno siente que también ha iniciado la cuenta atrás y que ya no tiene sujeción alguna, quedando suspendido en el aire." Me impactó bastante.

Es un libro bastante constante, en ningún momento la acción se frena. Incluso, el ritmo marcado hace que se pueda leer en una tarde.  El autor nos explica que él se enamoró de una tierra en la que todavía se recuerda el sabor de una guerra absurda en la que se enfrentaban tres pueblos y que no ocurrió hace tanto tiempo, y creo que con esa novela ha conseguido que nosotros también lo hagamos, o, la menos, que tengamos curiosidad por ella.

Casa no es un edificio. No son dos habitaciones y una cocina. 
Casa es donde tú me sigues cantando, Luka.

Como ya os he dicho, me ha resultado interesante su estructura y su maravillosa su historia. Aunque no cambia mi recomendación de esta novela, sí me gustaría indicar que al texto le hace falta una pequeña revisión para corregir algunos errores tipográficos. No molestan pero están, y no deberían. 

Os animo a que la leáis. Seguro que os va a sorprender. Cuando yo creía que sabía el color de las aguas por las que todos se movían, un pequeño giro cambió todo, dando sentido al texto. Estoy deseando comentarla con alguien que también la haya leído. 




Comentarios

  1. Sigo el blog de David hace tiempo. Había leído sobre esta novela en su blog y la tenía apuntada. Ahora te leo a ti y mis ganas de visitar esta novela, aumentan. Lo de la guerra de los Balcanes y las tres épocas en que se ambienta, me atrae mucho.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Ya me la apunté cuando David la recomendó en su blog y tu reseña me confirma que no tengo que dejar escapar esta novela.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. Es la primera reseña que leo sobre este novela. Por lo que nos comentas, es una historia con ingredientes atractivos, bien hilvanada y con un ritmo que apenas decae. Y, por encima, con tres líneas temporales. Tus impresiones invitan a leerla. Besos.

    ResponderEliminar
  4. Un placer sera tratar que se me cruce porque no la conozco, gracias Carmen!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Unlimited

Entradas populares de este blog

Me olvidé de mí

Piso para dos, de Beth O'Leary

¿A quién teme el diablo?, de Pablo Palazuelo

El diablo también se enamora, de Eleanor Rigby

La solterona, de Jana Westwood #PremioLiterario2018

Sólo mía, de Elizabeth Lowell (Only #2)

Tan cerca del horizonte, de Jessica Koch

El último día de mi vida, de David Orange #PremioLiterario2018

El hombre fetichista, de Mimmi Kass #retoíntimo

El señor de la guerra, de Elizabeth Elliott