Soñé en La Habana, de Dolores Conquero

Tapa blanda: 239 páginas
Editor: Independently published (18 de noviembre de 2019)
Idioma: Español
ISBN-10: 1709380993

Tras muchos años deseando conocer Cuba, Alicia, acompañada de su hija, viaja a La Habana de vacaciones. Allí conoce a Yodiel un joven de quien no puede evitar enamorarse.Pese a los tópicos que rodean este tipo de relaciones, Alicia le da una oportunidad, pero a la vez, como si de una detective se tratase, decide investigar por su cuenta. ¿Quién es él realmente? ¿La quiere de verdad? ¿Qué hace cuando ella no está? En su afán por averiguarlo todo, Alicia irá descubriendo poco a poco quién es su amor, pero también la compleja realidad de un país fascinante que poco tiene que ver con el de los tópicos. "Soñé en La Habana" es la historia de un amor, pero también la de un misterio que se lee casi como un policíaco. Lejos de maniqueísmos, muestra, como nunca antes se había hecho, una historia real que han vivido mujeres y hombres de todo el mundo.

Soñé en La Habana, según nos dicen, es la historia de un amor, que no una historia de amor; este matiz es importante para tomar consciencia de lo que te encuentras al comenzar a leer. Luego será la propia historia la que te lleve a descubrir cuál es el sentido al que conduce todo. Hay muchos tipos de historias en las que el amor está presente, dejando a un lado el género romántico tal como se entiende ahora: existen las novelas de encuentros, de reencuentros, de descubrimientos, de destino, de amistad, de familia, de búsqueda, de anhelo, de engaños, de sufrimiento, de mentiras, de dolor... y así creo que podría seguir. Lo siguiente es entender qué tipo de historia cuenta Dolores Conquero a través de las palabras y la experiencia de Alicia.

Tras un comienzo complicado, ajeno a esta lectura, me adentré en el libro con la incertidumbre de la propia trama, siendo consciente de lo que estaba leyendo: la ilusión de esta mujer madura frente a unas circunstancias en las que se ve abrumada por algo que le ocurre en La Habana; pero, aun teniendo eso claro, no sabía hacia dónde me llevaría todo. Creo que continué leyendo con la sensación de que me dirigía hacia algo malo, pero sin la seguridad de que era así, y con la pequeña esperanza de que no lo fuera. Me pregunto si esto es lo que ha buscado la autora al escribir la novela de esta manera o si, simplemente, le ha salido así.

¿Conocen a la escritora Patricia Highsmith? Una vez dijo en uno de sus libros, que había algo en ella que le hacía temer durante un segundo, cada vez que veía a un vigilante del metro, que se acercara a ella pensando que no había pagado, aunque lo hubiera hecho y llevara el billete en el bolsillo. Cuando lo leí me sentí plenamente identificada. De niña, sobre todo, hubiera sido capaz de decirle a cualquier mi filiación entera solo con que me lo hubiera pedido.

Pocos personajes, escrito en primera persona y en pasado, y una narradora, y protagonista, que cuenta lo que le ocurrió y por qué tomó ciertas decisiones. Quizá se me hizo un poco pesado, o lento, el  inicio, algo cuesta arriba, pero, al terminar de leerla, me di cuenta de que era necesario para llegar al disfrute total de esta historia. 

La vida a veces es un asco. Te pasas una buena parte de ella constreñida por tus padres, y después por todo tipo de obligaciones, y a veces hay que imponerse y hacer las cosas porque sí, porque te da la gana.

Una vez que terminé el libro, me vino a la cabeza que me había enfrentado a una historia testimonial, donde hay un viaje que comienza con esa primera visita a La Habana, y lo que supone dicho viaje para Alicia y para su realidad como una mujer, divorciada, independiente y autónoma, que conoce a un chico mucho más joven el día antes de regresar a España y que se ve envuelta, voluntariamente, en algo que no se esperaba. A medida que avanza la historia vas siendo testigo de la evolución de ella, de cómo van cambiando sus sentimientos, de sus dudas, del mundo que la envuelve durante ese tiempo y de los pasos que se van dando a lo largo de la historia de ese amor.


A veces me sorprendía preguntándome: ¿Quién ganará, mi mitad emocional o mi mitad racional? Otras, las menos, una frase cobraba forma en el punto más recóndito de mi cerebro: "Esta historia terminará. Solo quiero saber cómo".

Es una novela intimista sin llegar a tener la sensación de ser muy cercana, porque, para mí, Alicia es algo fría cuando nos cuenta su historia, sin querer darnos muchos detalles sentimentales. Además, al tener solo la visión de ella, todo está condicionado por lo que quiere y no quiere contarnos, y por cómo nos lo quiere contar.

Me he pasado toda la lectura intentando averiguar qué había de cierto en todo lo que Alicia vive. Es posible que sea lo mismo que siente la protagonista: esa incertidumbre, ese desvarío, esa sensación de deriva, y, en ese punto, la novela sí consigue que te acerques a Alicia y a sus pensamientos, pero esa falta de intensidad que yo he echado de menos hace que no me haya resultado fácil empatizar con ella, algo que yo suelo buscar en una novela de este tipo. No he sido capaz de ponerme en su lugar aunque sí que he comprendido sus dudas, sí que he entendido la situación y sí que he vivido esa intriga en la que envuelve todo su viaje, como viaje emocional y real. Yo, como lectora, veía algo que ella no veía, por la distancia que me permitió el libro y porque era más fácil para mí quitar los sentimientos de la ecuación y ver el resultado, como si tuviese mejor perspectiva que ella. Curioso es que lo que más he echado de menos, mi implicación, es lo que me ha permitido ver todo desde una posición más fría, más real y menos condicionada.

Creo que es un trabajo de sinceridad de una mujer compartiendo su experiencia, lo que convierte este texto en una especie de memorias, reales o ficticias, y en un testimonio de algo que se acerca a la verdad de las relaciones humanas y de lo que implican. Puede ser que la frialdad que le achaco a la narradora venga porque las memorias o autobiografías suelen ser así, algo distantes.

No sé si es la inclusión de Dolores Conquero en la ficción. Su anterior libro era un conjunto de historias reales, que me gustó muchísimo. Si es así, si ella tenía esa historia dentro y quería compartirla, quizá por experiencia personal o experiencia de alguien de su alrededor, creo que ha sabido concretar, ha sabido construir un testimonio muy real, veraz y lógico, aunque algo frío. Es verdad que, desde fuera, podríamos juzgar a Alicia, a sus decisiones, a sus porqués, a sus dudas, a sus actos, pero también es verdad que da la sensación de que a ella no le importa, no le afecta.

La Habana tenía rincones hermosos, era verdad, y un colorido y unos coches de los años cincuenta que no se veían en ninguna otra parte del mundo. Nadie me había hablado, sin embargo, de la miseria que reinaba por muchas de sus calles, de que allí un turista era poco más que un euro con patas, de que guías y conductores de autobús a los que previamente se había pagado por una excursión pedían siempre propina para llegar a fin de mes. "Es Cuba", decían con una sonrisa.
Para completar mi opinión sobre esta lectura, podría hablaros de La Habana, de sus calles, de sus gentes, de sus carreteras, incluso de sus sonidos, olores y sabores, porque una de cosas que Dolores consigue es acercarnos a esa realidad, sin dramatizar pero sin enmascarar; pero prefiero deciros que Soñé en La Habana desmitifica a la vez que explica, acerca, cuenta y, en mi caso, sorprende. No me ha quitado las ganas de visitar este país.




Comentarios

  1. Hola.
    No conocía el libro pero tampoco es que me llame especialmente, así que lo dejo pasar.
    Nos leemos.

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  2. A mí me encantó el anterior libro de Dolores pero con éste no me voy a animar. No me atrae el tipo de historia que es y las novelas situadas en Cuba, no sé bien por qué, me echan para atrás
    Besos

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  3. Hola, Carmen. Yo tengo leída y reseñada la novela y a mi me ha gustado mucho. Respecto al tema de su amor pienso que la escritora quiere mostrar una realidad que han vivido muchas mujere y lo hace no solo con la historia de la protagonista, con sus investigaciones queda claro que es algo que han vivido muchas europeas. También me ha gustado como señala lo que representaba Cuba para ella y lo que encuentra, no siendo lo soñado en sus películas, en sus canciones, en sus libros. Otros temas a tener en cuenta son: el tema de la soledad y el miedo a no tener pareja que nos hace elegir mal. Y la solidaridad, que a pesar de todo en Cuba sus gentes son sencillas, gentes buenas. Y el lenguaje es muy cuidado, las expresiones cubanas creo que son muy acertadas.
    Bueno, que a mi me ha gustado y leeré el anterior libro de Dolores Conquero.

    Besos y felices lecturas.

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  4. La verdad que no me llama mucho, pero es muy buen post guapa

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  5. Leí otra reseña sobre esta novela con impresiones más entusiastas. Por tus comentarios, veo que te ha resultado más lejana la historia, quizás por la frialdad que te transmitió el personaje de Alicia. Mi idea es leerla, porque me atraen las novelas ambientadas en Cuba, ya sea en la época colonial o más contemporánea. Besos.

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  6. La reseña es estupenda. Y lo es porque plasmas tu sincera y respetuosa opinión. No creo que me anime con esta lectura porque ya de buen principio no me llama.

    Un beso

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