El alma de la radio, de Ángeles Doñate

Autor: Doñate, Ángeles
ISBN: 9788416715909
Sello: Umbriel
Colección: Umbriel narrativa

• Una novela intimista y sentimental que logra emocionar y enganchar desde la primera página.
• Para los nostálgicos, que escuchaban el programa de Elena Francis, y para los amantes de una buena historia en general.
• La maravillosa prosa de Ángeles Doñate se pone de nuevo al servicio de una historia donde las cartas vuelven a ser las protagonistas.
La vida de una locutora de radio, que responde cartas sentimentales en antena, y las de varios de sus oyentes se entrecruzan en una historia de amor, desamor, malos tratos y soledad situada en la Barcelona de finales del franquismo e inicio de la democracia.
Cuando Aurora se convierte en la nueva voz de Elena Francis se encuentra con una gran responsabilidad. Por un lado, debe impedir que Elisa, una joven de diecisiete que ha anunciado su intención de quitarse la vida, se suicide.
Por otro, llenar la vida de personas solitarias como Germán, quien escucha el consultorio a diario.
Lo que nadie sabe es que Aurora es tan infeliz como muchos de sus oyentes y que acaban de romperle el corazón. Un día se pregunta dónde van a parar las cartas que no llegan a sus manos, y descubre que las queman.
Muchas muestran una realidad fea, llena de violencia doméstica y represión política que los anunciantes no quieren que se asocie al programa. Aurora, indignada, se lleva todas las cartas que puede a su casa para responderlas en sus horas libres.
Tras muchos años de vacío emocional, encuentra un sentido a su vida.

Esta es otra de esas novelas que llegan hasta mí por medio de un sorteo; en concreto, esta novela la gané en abril del 2017 en el blog El templo de la lectura. Hace poco me entraron ganas de descubrir la historia detrás de este título y la leí; así de simple.

Pensaba que iba a ser algo más frívolo y no es así. Nos sitúa en el momento en el que se van a celebrar las primeras elecciones de la democracia en España, con la fractura social que se arrastra desde el final de la Guerra Civil, a pesar de los años pasados. Gira en torno al programa que llaman El consultorio de la señorita Leo, en la radio, basado en el consultorio real de Elena Francis. Estamos en Barcelona, años 70. Con varios personajes y sus pequeñas historias cruzadas, la protagonista, e hilo conductor de la trama, es Aurora, que hace de Virtudes Leo, quien conduce el programa poniendo su voz. Las cartas, sus dudas, sus problemas, son la excusa utilizada por el narrador para buscar el sentido de todo, incluso de la soledad, e intentar alguna acción heroica que les haga sentir vivos.

Dejando a un lado la verdad que encierran esas pequeñas historias de la realidad social de entonces, y cómo eso te hace reflexionar sobre tu propia vida y tus decisiones, al final la novela trae una historia de personas que coinciden y eso les cambia

Tenemos a Elisa, una chica solitaria que arrastra una gran pena a pesar de tener solo 17 años; tenemos a Germán un hombre de 40 años, en el fondo romántico y soñador, pero también algo escéptico con la vida, que se gana la vida como comercial de lencería; tenemos a la propia Aurora... mientras leía me preguntaba si la autora eligió el nombre de Aurora como algo casual o tiene relación con su significado dentro de la vida gris que puede llevar nuestra protagonista (Aurora es el principio de algo; la luz primera del amanecer).

Lo de menos era cargar siempre con el peso de las tareas del hogar y ser la sirvienta más que la compañera del marido. Para Sole lo aterrador era que el miedo se te quedara clavado tan dentro que ni siquiera te atrevieras a respirar más fuerte que él o a rozar su sombra. 

Una ambientación perfecta y adecuada; lo justo para situarnos sin ser una novela costumbrista ni descriptiva. Un texto repleto de menciones a temas actuales del momento, como Miguel Bosé, joven cantante hijo de torero y actriz italiana, o los partidos políticos, con Felipe González, Adolfo Suárez o Carrillo. Yo me imagino a mi madre entonces, a sus veinte años, con sus ilusiones intactas y sus ganas de avanzar. A pesar de todo, la novela transmite ese toque de pequeña esperanza, con alguna parte tierna.

—Una España que a nadie le gusta, Aurora —calló mientras elegía un par y se las daba para que las viera—. En realidad, contienen verdades. Incómodas, feas, duras...¿Por qué airearlas?
La mayoría de cartas que leía en el aire eran de amor y desamor, de primeros recuerdos y de últimos, de infidelidades y lealtades más allá de la tumba. De novias celosas que se esperaban por no recibir cartas de sus novios que estaban en la mili, de muchachas soñadoras que hablaban sobre príncipes azules o de chicos tímidos que no se atrevían a declararse a sus vecinas o a las hermanas pequeñas de sus mejores amigos.

Puedo llegar a entender cómo este programa de radio suponía una pequeña ventana en la cárcel en la que se encontraban muchas mujeres en su vida diaria, y lo importante que era para alguna de ellas; quizá como la sensación de anhelo, de ilusión o de esperanza; eso es lo que más me maravilla: personas normales con problemas reales tejen la historia que trae este libro y que va más allá de lo que cuentan sus palabras. Al final las personas buscan la felicidad, sentirse queridas y que su vida tenga sentido; un poco es lo que los personajes de esta historia anhelas y buscan, con el añadido del momento histórico que están viviendo: las elecciones democráticas tras años de dictadura.

Por otro lado, para los que no habéis utilizado esta manera de comunicaros, os diré que las cartas unen personas, crean conexión, son algo especial. Yo las usé mucho las veces que me cambié de casa.  Sin ser el hecho central de la novela, las cartas del programa son el hilo de unión de estos corazones solitarios junto con la conexión y el anonimato que ofrece una voz en las ondas, una voz que parece que te habla solo a ti; es maravilloso, a la vez que triste, cómo encontraban una vía de escape con esas cartas, cuyo destino era incierto; al mismo tiempo que ver cómo la receptora de estas misivas reaccionaba a ellas, aunque no pudiera expresarlo todo tan abiertamente como quisiera.

—No se puede generalizar —insistió—. No existe «la mujer española». Existen las miles, millones de mujeres españolas. Cada una con su realidad.somos un país que está creciendo y ellas son responsables de ese cambio que vivimos.

Texto sencillo, muy bien construido, pausado pero a la vez trae una historia rápida. No es una trama que se desencadene sino que se centra en encuentros entre pequeños personajes. Se nota que la autora se mueve cómoda entre palabras. Creo que ha sabido crear en su cabeza esos días y darles forma para transmitirlos de una manera, para mí, muy adecuada. Tiene una parte de intimidad que me gusta, aunque sea escasa.

Curiosamente, e inesperadamente, me ha revuelto por dentro en un par de momentos; de estos en los que eres consciente de la vida y de los pequeños detalles que pueden hacer que valga la pena.

Una sorpresa fácil de recomendar.




Comentarios

  1. Aurora es un nombre que evoca también los anuncios de Bella Aurora (Para juventud, belleza y lozanía, Bella Aurora cada día :P) Me gustó mucho. Una protagonista muy respetuosa, que lucha con las armas que tiene contra la desigualdad. Y una autora que no conozco pero que me pareció muy humilde, desnudándose de cualquier ego y poniendo la historia por delante. Y se nota. Una pequeña gran novela. Muy buena reseña, enhorabuena. <3

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    Respuestas
    1. Ojalá tuviera la facilidad de expresar lo que pienso como lo haces tú. Estoy totalmente de acuerdo con tu apreciación: una pequeña gran novela.

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  2. Hola!me gusta muy mucho la historia me la llevo para La Morada! Gracias.saludosbuhos

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  3. Ay, me gusta mucho lo que nos cuentas: radio y cartas. Es que se crea un lazo tan íntimo entre oyente y programa... Me lo llevo, gracias por descubrírmelo. Besos.

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  4. me gusta bastante la portada, pero no sé si sería libro para mi, buen post guapa

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  5. Gracias por la recomendación; no había oído hablar de este libro, pero tiene una pinta estupenda. Me lo apunto.
    Besotes.

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  6. Lo voy a dejar pasar que este libro no es para mi.

    Saludos

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