Raza, de Jaime de Andrade


El año pasado, por Navidad, mi hermano mayor me comentó que tenía un ejemplar de la novela Raza, de Francisco Franco, escrita como apuntes para una película. Se publica en 1942 bajo el pseudónimo de Jaime de Andrade. Curiosamente, esta no es la primera novela de dictador español, ya que ya había publicado Marruecos, diario de una bandera. Imagináis mi sorpresa. Nada sabía de esta novela ni de la famosa película que se grabó sobre ella, así que me llevé encantada el ejemplar a casa para leerlo cuando tuviera ganas. Estaréis de acuerdo conmigo que es fácil despertar la curiosidad lectura sobre un texto del que si bien no espero una gran maestría narrativa ni una historia sorprendente, tiene el suficiente interés por ser una obra de ficción publicada por un dictador en activo.

Lo primero que me sorprendió es su estructura, a modo de apuntes para el guion de una película, marcando los personajes que expresan cada frase o cada pensamiento. Comienza en el siglo XIX, en Galicia, y nos habla de la familia Churruca, una familia adinerada e hidalga, que espera la llegada del cabeza de familia, un capitán de navío, que regresa de su viaje a Filipinas. Cuando llega a casa, disfruta con su familia de los días que pasará en tierra, compartiendo anécdotas sobre la historia familiar y su participación en la guerra de Trafalgar. El servicio a la patria le obliga a volver a embarcarse, esta vez a Cuba, dejando a una mujer piadosa y fuerte al frente de todos. 

Su repentina muerte, obliga a la familia a cambiar de vida, trasladándose a Madrid, donde cada uno de los hijos tomará un camino distinto y donde se mostrarán sus diferentes personalidades. Aquí radica la esencia de esta obra: lo que es correcto y lo que no, y las consecuencias de todo ello, pasando entre medias por la Guerra Civil.

Si la primera parte tiene mucho de gesta naval engrandecida y maquillada, con esas conversaciones tan patrióticas, las siguientes partes se centran más en los actos de cada uno de los hijos, teniendo en cuenta la actualidad en España, en sus decisiones, y, sobre todo, en las consecuencias de no actuar de forma honorable, patriótica y piadosa. Leemos sobre honor, familia y vida, de forma idealizada y romántica. Los hijos crecen, el recuerdo heroico del padre, matrimonios, encarcelamientos, sacrificios, muerte, asesinatos, dolor... y todo sin ahondar en la personalidad de los actores de esta obra porque enseguida somos conscientes, mientras leemos, de que hay cosas que están por encima de los propios protagonistas.

Supongo que alguien experto en el dictador, y en su trayectoria antes, durante y después de la Guerra Civil, será capaz de sacarle más jugo a este texto, pero para mí ha sido simplemente un relato demasiado condicionado e idealizado sobre la vida, la familia, el honor, la patria y nuestros actos

Si al principio me podía interesar algo más la historia que me estaban contando, ese retumbe de gloria pasada y sacrificio por la patria, con grandes dramas, puntuales, que ocurren muy rápido, acabo haciéndoseme algo pretencioso y maquillado.

De todas maneras, tiene el interés de ser los apuntes de la película homónima que se considera la película más representativa de propaganda de la Guerra Civil española. Aquí os dejo un fragmento, para que valoréis el estilo y por si os entran ganas de saber algo más.






Comentarios

Unlimited

Entradas populares de este blog

Me olvidé de mí

Piso para dos, de Beth O'Leary

¿A quién teme el diablo?, de Pablo Palazuelo

La solterona, de Jana Westwood #PremioLiterario2018

El diablo también se enamora, de Eleanor Rigby

Sólo mía, de Elizabeth Lowell (Only #2)

Tan cerca del horizonte, de Jessica Koch

El último día de mi vida, de David Orange #PremioLiterario2018

El hombre fetichista, de Mimmi Kass #retoíntimo

El señor de la guerra, de Elizabeth Elliott