Durante la nevada, de Luis Rosso

Premio de narrativa Ciutat de Vila-Real 2020Páginas 392
Idioma Español
Año de publicación 2020
Dimensiones 15 × 23 cm
Formato Rústica con solapas
Numeración 107
ISBN 9788417847593

En las Navidades del año 1968, el cuerpo de la joven Rebeca Sanromán fue hallado en una laguna helada en las inmediaciones de un pequeño pueblo de montaña al norte de Burgos, sin que se hallara nunca al responsable de su asesinato.
Diez años después, dos reporteros de un diario provincial viajan hasta el lugar para escribir un artículo sobre el crimen: Miguel, un periodista de raza, formado en los años más oscuros del franquismo, y Esmeralda, una joven idealista criada a la sombra de su estricto padre.
La investigación periodística, que se preveía anodina, pronto se convertirá en una compleja trama en la que Miguel y Esmeralda verán peligrar sus carreras profesionales y hasta sus propias vidas, mientras que el país entero bulle por los vertiginosos cambios políticos y la violencia desatada en los primeros años de la Transición democrática.

Yo, tras leer esta sinopsis y fijarme en la cubierta, creía que estaba ante una novela de investigación policial, o al menos de investigación, en la que, de la mano de un periodista y su joven e idealista compañera, que harían como de detectives, avanzaríamos en descubrir cómo pasó y quién es el culpable. Un error por mi parte. 

Antes de meterme de lleno en lo que me ha parecido esta lectura, que ya os adelanto que me ha gustado mucho, os diré que el Premio de narrativa Ciutat de Vila-real es un premio literario que otorga el Ayuntamiento de Vila-real, en Castellón, desde el año 81. Nació como certamen para premiar la literatura en valenciano pero desde 2017 (vamos, antes de ayer, como quien dice), también hay otro premio de narrativa en castellano. El que el premio esté calificado de narrativa, entiendo que será para englobar cualquier género literario. Si alguien sabe más y quiere compartirlo conmigo, agradecería lo hiciera.

Durante la tormenta nos lleva directos a Burgos, a finales de 1978, a la redacción de un viejo periódico provincial tradicional donde ha recaído Miguel, un periodista huido de Madrid, debido a ciertos problemas con la autoridad, junto con su mujer, y donde trabajará con una joven entusiasta llamada Esmeralda. Cada personaje, como es lógico, tiene sus propias motivaciones para seguir adelante. Por petición del director del periódico, se trasladan a un pequeño, y poco accesible, pueblo del norte de la provincia para hablar de los diez años cumplidos de la desaparición y muerte de la joven Rebeca Sanromán. A partir de ese momento, la vida de ambos periodistas cambiará, al igual que lo está haciendo la sociedad. Todo lo que se va precipitando, bien porque ellos mismos lo provocan o bien porque debía ser así, nos llevará a conocer relaciones personales, aspiraciones, vidas truncadas, una sociedad que despierta, secretos y engaños, así como ha acompañar a los personajes mientras descubren sus propias motivaciones.

Ética o estética, esa es la eterna lucha. Con los años te irás dando cuenta de que esto del periodismo siempre funciona así. Una cosa es lo que averigües, y otra lo que cuentes y cómo lo cuentes. Es como sintonizar la radio: a veces hay que ajustar mucho con la rueda para encontrar el canal que buscas. Pero con paciencia y práctica todo se puede conseguir. Esta es una de las pocas consecuencias positivas que tuvo la dictadura para nuestro oficio: nos enseñó decir mucho sin decir nada. Y lo que es aún más complicado: a no decir nada aun diciendo mucho.

El texto no va por dónde pensaba que iba a ir, centrándose en la investigación. Es algo diferente. Es como si el reportaje, organizado por el décimo aniversario de la muerte de Rebeca Sanromán, trastocara la vida de Miguel Ángel y de su compañera Esmeralda, y, además, paralelo a ello, se van produciendo los cambios que la sociedad experimenta por la constitución, las próximas elecciones y el terrorismo. Estamos en el año 1979. Un poco la fuerza del cambio de esa sociedad que intenta acoplarse a algo a lo que no está acostumbrado.

Después de las casi cuatro décadas con los medios del régimen trasladando a la población una sensación de apatía generalizada, de incertidumbre y estabilidad, la democracia había supuesto una ruptura perceptible, más que en ningún otro ámbito, en el periodismo. La actualidad española parecía desbordarse, incapaz de ser contenida en su totalidad en las páginas de los periódicos, a pesar de que el número de estos hubiera multiplicado. La realidad mutaba con tanta velocidad que no había tiempo de asimilar los cambios, o tan siquiera de dejar constancia de ellos.

En cierta manera, y dejando la fuerte ambientación histórica, me ha parecido una novela del género negro. Hay intriga pero el giro al color negro viene más por los distintos pasos que se van dando, por el camino que llevan ambos personajes, Miguel y Esmeralda, y, sobre todo, por la violencia intrínseca que he encontrado en el texto y que reciben esos personajes. También influye cómo se van desengranando toda la trama y cómo se nos va mostrando.

Es muy interesante el trabajo realizado por el autor para ambientar la novela. Creo que es algo esencial en este texto y sin ello, no se llega a entender y a disfrutar de la historia en sí. Todo ocurre en un momento crucial de nuestra democracia, a finales del 78 o principios del 79, con ese cambio a la democracia, con las luchas de poder, con la violencia que había en las calles, con el miedo de una sociedad a saber qué se podía hacer y qué no, con un remanente de cuarenta años de dictadura que condiciona, y mucho. 

España podía soportar un mal gobierno o que corriera la sangre en las calles: de hecho, llevaba soportando ambas cosas desde hacía un siglo. Pero un fin de semana sin fútbol eran palabras mayores.

Además, el autor nos proporciona pinceladas de actualidad internacional, lo que nos ayuda, nos sitúa y, en parte, nos condiciona. A veces llega a ser tan importante todo esto que la muerte de Rebeca queda algo lejana y olvidada, lo que hace que nos demos cuenta de que el hilo esencial de esta novela no es el crimen, aunque sea el comienzo y el final de la misma, sino es más el avance de Miguel hasta encontrar su sitio en esta nueva sociedad, sin perder su esencia.

Interesante ese binomio Miguel y Esmeralda; interesante el papel de Miguel y de Beatriz, su mujer, normalizando algo que quizá hace cuarenta años no era algo tan normal; e interesante las citas literarias que aparecen. Me he llevado apuntados un par de libros sobre los que el personaje de Miguel habla.

Narrativamente, este libro me ha parecido un texto bastante fácil de leer, adecuado y seguro. En algunos momentos me ha costado «oler» esa España de casi los ochenta, pero en otros no me ha costado nada. La época, para mí, no es tan lejana porque forma parte de mi existencia (yo nací en 1979) así que, probablemente, eso haya hecho que, mientras lo leía, lo notaba como algo más actual. Solo con que el lector sea unos pocos años mayor que yo, se verá trasladado a esas primeras elecciones y todo el despertar tras la dictadura.

Había tratado de que ella entendiera que para quien está habituado al ajetreo, las prisas y los contratiempos, una vida demasiado quieta y ordenada puede ser tan perjudicial para la salud como cualquier mal hábito.

Por cierto, una manera de terminar la novela valiente, que yo he notado como un guiño o como algo socarrón, y eso me ha gustado. El camino final, por un lado nos devuelve al comienzo, a lo que motivó esta historia, y por otro lado nos recuerda que la vida sigue adelante, que avanza.

En resumen, una buena lectura, un texto negro con unos buenos personajes, un momento importante y, al final, un crimen para resolver. Ha estado bien y reafirma mi confianza en las historias de este autor. Un valor seguro.

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Comentarios

  1. Anoche terminé mi novela negra nocturna y creo que hoy empezaré esta. Últimamente veo muchas reseñas de la novela y como las dos anteriores de Luis Roso me gustaron mucho, ya la tenía apuntada desde que salió.
    Yo sí soy unos años mayor que tú, veinte nada menos, así es que viví esa época con plena consciencia y mucha conciencia.
    Un beso.

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    Respuestas
    1. Muy buena reseña Carmen! Soy más de thriller que de novela negra, pero me parece muy intetesante rl contexto histórico y las buenas críticas que leo de la novela y del autor, por lo que la tendré en cuenta.

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  2. Para mí ha sido me estreno con el autor y me ha encantado, sobre todo por su magnífica ambientación.
    Besotes!!!

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  3. También me ha gustado mucho. Especialmente la ambientación, magnífica
    Besos

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