Historias olvidadas (relatos) de José Gil Romero & Goretti Irisarri


En este tiempo que estoy de vacaciones me estoy dedicando más a leer que no a escribir sobre mis lecturas y eso está provocando que mi desfase entre unas y otras cada vez sea mayor. ¡Qué le voy a hacer! Me he propuesto que estos días intentaré cubrir todas las lecturas que tengo pendientes para el blog. En este caso os traigo la lectura de tres relatos que en parte, aunque sea solo por el tono y el fondo, están relacionados. Empecé con Tres grandes robles junto los avellanos y tuve que continuar con los otros dos publicados. Creo que he visto que pronto publicarán uno nuevo.


Mediados del siglo XIX. Un bosque en la Rusia prerrevolucionaria. Un hombre. Una mujer. Un rastro. Un lobo. Un monstruo.

Con tan poca información comienzas a leer este magnífico relato (creo que es el que más me ha gustado de los tres), en el que todo se va sucediendo como en una noche oscura, lúgubre, fría y apartada, aunque estés leyendo que algunos hechos ocurren de día.

Muy interesante el camino por el que te lleva el texto, la ambientación perfectamente encajada para que fluya mientras tú lees sobre seres mitológicos y leyendas populares. Se palpa esa desesperanza, esa muerte impregnada en los mismos personajes.


¡Mírelos, digo! El volkulaku se nos va a comer a todos, estoy criándolos para nada. Esto es alimentar gallinas para el zorro.
A medida que iba avanzando en la lectura, más quería seguir. Me ha gustado todo: me ha gusto el sitio, el momento, las palabras, el miedo, el asco a lo visceral... No es un relato excesivamente descriptivo pero sí muy visual. 
En resumen, un gran relato, que me ha llegado a desconcertar hasta el mismo final, a camino entre lo fantástico y lo gótico, jugando con mi percepción lectora y el tenebrismo que transmite. Un gran trabajo narrativo y muy original.
Hay normas, señora Nicolaevna. Normas que son incómodas, rígidas, eso es verdad, pero en acatarlas estriba la seguridad de todos. Ni hombre ni mujer deben acceder a la ligera a ciertos saberes; jamás sin un maestro, y menos tan lejos de los grandes centros.  Si esta mujer convocó aquí a un espíritu inmundo, no me extrañaría que ahora ardiera en el infierno.
El señor Geppetto lleva una vida solitaria; bebe de más y trabaja limpiando los burros de la isla de los Juguetes, recogiendo las ropas de los niños desaparecidos.
Una mañana, sin embargo, el señor Geppetto se descubre en el brazo algo que cambiará su existencia.


Me he encontrado un Geppetto cobarde, mayor, cansado y algo penoso, en un sitio apartado, solitario y sucio, y, en cierta manera, poco inspirador, y eso es lo que en principio me sorprendió más. 
Ha sido como una historia corta (más corta que la anterior), con un aire a cuento decadente, o a fábula viejuna, donde la fantasía y la magia están presente, pero de una manera tristemente adulta y tristemente cruda. Lo más interesante ha sido el significado real de este cuento, de este relato, que demuestra lo cíclica que es la vida y el avance que se produce, y cómo nuestra perspectiva cambia a medida que pasa el tiempo
«Bien —se decía; y este era un argumento que solía usar a menudo—, estoy solo, es cierto, pero al menos tengo mi libertad. Y eso no hay quien me lo quité».
Creo que lo disfrutarán muchísimo sobre todo los que conozcan al detalle la historia de Pinochio por la cantidad de recuerdos y de anhelo que he encontrado en este relato. A mí se me escapa un poco porque la conozco más por la versión animada que por el cuento en sí, pero sí que me he acercado a los personajes que componen ese cuento.

"En “La Odisea”, Circe advirtió a Ulises y sus hombres sobre la Isla de Las Sirenas: "Tendréis que pasar cerca de las sirenas que encantan a cuantos hombres se les acercan. ¡Loco será quién se detenga a escuchar sus cánticos pues nunca festejarán su mujer y sus hijos su regreso al hogar!
El protagonista de este cuento recuerda como en su niñez, él y su padre encontraron varada en la playa a una sirena herida. Desoyendo el consejo de la antigua hechicera y movidos por su buen corazón, decidieron llevarla a casa para sanarla.

He leído que las sirenas son conocidas desde la Odisea y representan el mal y la perdición a través de la tentación, por mucho que Disney nos las ha dulcificado. La sirena es la protagonista de este relato, y es una sirena desprotegida que guarda la naturaleza de su esencia
Creo que ha parecido el más diferente de los tres, no por la historia en sí, que entra dentro de esta literatura gótica, sino más por su texto; me ha parecido algo más melódico, lo que no me esperaba, y eso que el fondo de esta historia de melodía tiene poco.
Ha estado muy bien. Es una historia muy corta, que sorprende, asusta y hace pensar; en la misma línea que el resto. 

En conjunto, un acierto. Los he disfrutado muchísimo, además de recordarme por qué me gustan estos dos escritores y sus historias. Se nota que saben escribir y saben contar algo y, lo que es mejor, contarlo muy bien, consiguiendo envolver al lector dentro de la atmósfera creada y llevarle hasta donde quieren que vaya. Juegan muy bien con las tramas, sorprendiendo con los giros finales, aportando más valor a estos textos, que para mí están más cerca de los cuentos tradicionales que de la simple ficción, y, sobre todo, construyendo unos personajes increíbles y difícilmente olvidables. Si ya habéis leído algo de ellos, sabréis de qué os estoy hablando.


Si te ha gustado, sigue mi blog 




Comentarios

  1. No conocía a estos autores y cuando he visto los tres títulos pensaba que eran historias para niños, pero leyendo lo que cuentas, sospecho que de infantiles no tienen nada. Tomo nota.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. No conocía a los autores. Y qué buena pinta tienen estas historias. Tomo buena nota.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. Me gusta lo que nos cuentas sobre este libro de relatos. No me importaría leerlo, ya lo creo. Tomo buena nota de él. Besos.

    ResponderEliminar
  4. No lo he leido y no me llamaba pero despues de leer la reseña me lo llevo apuntado que pinta muy bien.

    Saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Unlimited

Entradas populares de este blog

Me olvidé de mí

Piso para dos, de Beth O'Leary

¿A quién teme el diablo?, de Pablo Palazuelo

La solterona, de Jana Westwood #PremioLiterario2018

El diablo también se enamora, de Eleanor Rigby

Sólo mía, de Elizabeth Lowell (Only #2)

Tan cerca del horizonte, de Jessica Koch

El último día de mi vida, de David Orange #PremioLiterario2018

El hombre fetichista, de Mimmi Kass #retoíntimo

El señor de la guerra, de Elizabeth Elliott