Ligeramente casados, de Mary Balogh #retorita


En Francia, en el campo de batalla, el altivo pero caballeroso lord Aidan Bedwyn prometió a un soldado herido de muerte que cuidaría a la hermana que este dejaba en Inglaterra. El azar lo lleva así ante Eve Morris, con un juramento que él está determinado a cumplir pese a que ella rechaza toda ayuda... O casi toda, porque si Eve no se casa se verá desposeída de la mansión donde se crió. Aidan le hace una oferta a la que no podrá oponerse: un simple matrimonio de conveniencia, pasar juntos unos cuantos días y después toda una vida de feliz independencia separados. Sin embargo, no contaban con la intromisión del hermano mayor de Aidan y una irresistible atracción que puede dar al traste con sus prácticos planes... ¿Les será posible estar algo más que ligeramente casados?

Pues ha estado mejor que bien; muy bien. No estoy yo en modo inspiración, con eso de que toda una está de vacaciones, y que las pocas neuronas que le quedan operativas están involucradas en no asesinar a sus hijos o desempolvar el pasaporte y desaparecer, cual heroína de ficción, buscando dejar atrás obligaciones y encontrar aventuras. Lo siento; es lo que tiene el mes de agosto y el autoaislamiento familiar para evitar virus incómodos.

En definitiva, he disfrutado como una enana con este matrimonio, de la evolución de los personajes, sobre todo Aidan, y de los derroteros marcados por la historia, además de ser el pistoletazo de salida de una serie de la que me encantaría seguir leyendo hasta llegar, al menos, a la historia de ese hermano mayor Bedwyn que consigue hacerse un hueco muy grande en la atención del lector. Realmente, si no he seguido leyendo con la historia de Rannulf ha sido por falta de tiempo. A ver si me organizo durante estos días y al menos leo uno más de la serie.

Para poneros en situación: siglo XIX (allá por 1820, creo recordar), Francia, derrota de Napoleón por parte de las tropas inglesas y una promesa que marca el destino de dos personas que se ven abocados a casarse por las circunstancias para poder solucionar ciertos temas, vamos, uno por honor y otra por desesperación. Así me he encontrado con una novela sobre dos personas, no destinadas a quererse, que se enamoran y descubren el sentido de su vida, el uno en el otro. Además, es el arranque, como ya os he dicho antes, de una serie en torno a la familia Bedwyn, llena de hermanos y hermanas solteros y muy ricos, lo que hace pensar en interesantes historias de amor futuras. 

—Se dice que todas las mujeres están enamoradas de un uniforme—añadió—. Hoy más bien se diría que de un uniforme están enamorados todos los habitantes de Inglaterra, hombres y mujeres, siempre que sea británico, prusiano o ruso. Todos adoran a los matarifes.
—Pero ha estado usted luchando contra la tiranía —objetó Eve—. ha luchado para liberar a varios países y a toda su población de las garras de un tirano cruel. Algo de noble justo debe haber en ello, aunque tenga que matar algunos enemigos en el proceso.
—El año próximo, o el siguiente, quizá el enemigo sea Rusia, o Prusia, Austria o Estados Unidos. Y Francia el aliado. naturalmente, los británicos siempre están del lado de la buena causa de la justicia punto del lado de Dios. Dios hablo con acento británico, ¿a que no lo sabía? Un acento distinguido, de clase alta, para ser más preciso.

Podría decir que es la típica historia en la que ellos niegan sus propios sentimientos, lo que suena simple, pero no lo es. No hay malos entendidos pero sí silencios, lo que da lugar a ralentizar la aceptación. El personaje masculino acaba siendo todo lo que esperamos que sea un héroe de novela romántica de época, y ella es aguerrida, fiel y muy buena persona, lo que hace que se gane tu corazón (es raro, pero esta vez también me ha ganado la protagonista femenina), a la vez que se ve enseguida que es una mujer inteligente obligada a todo por todos. 

Los dos protagonistas son el eje central de todo y la historia va de su relación, de cómo se va desarrollando, de cómo van descubriendo, todo aderezado con una buena ambientación histórica y social. Hasta casi el final no sabes cómo se va a solucionar porque depende solo de ellos. Habla mucho de la voluntad íntima de alguien

—¿Sabe bailar? —le preguntó a Aidan. Le costaba trabajo imaginarlo la pista de baile.
—Señora —dijo cuando el carruaje se detuvo y mientras esperaban a que el cochero desplegará la escalerilla para pegarse del vehículo—, antes de que un caballero aprende a recitar el abecé sin equivocarse, domina ya el arte sutil de bailar con elegancia.
Eve se echó a reír. 

Sin duda, me gusta Mary Balogh y su manera aparentemente sencilla de acercar a una pareja. Me ha dejado la sensación de que siempre hay alguien perfecto para alguien, aunque esa persona esté lejos o aunque sea complicado. Puede que parezca excesivo el cumplimiento del deber de Aidan, pero entendiendo eso se comprende al personaje y su manera de entender la vida. Además, para mí, es el personaje que más cambia.

Si te apetece algo que te enganche, te emocione, te entretenga, te enamore y te deje con ganas de más, adelante con Mary Balogh y los Bedwyn. Perfecto para vacaciones.

Por cierto, forma parte de las lecturas del Reto Rita de este año.

 

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Comentarios

  1. a mi me ha gustado como escribe la autora, tendré en cuenta este libro, besos y buen post

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  2. Hola
    Me alegra que te haya gustado, no es de mis favoritos de esta autora, que para mi es de las obligadas de histórica y una de mis imprescindibles. A ver si te animas mas con ella. :-)
    Un besote

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  3. Hola ^^
    yo este mes me tuve que bajar del barco porque no estaba leyendo nada :( este año estoy cumpliendo con el Rita muy pocos meses, pero bueno jeje
    Leí esta serie en su día y recuerdo que alguno me pareció algo flojillo (sobre todos los dos iniciales que son como precuelas) epro en cuanto nos metimos con esta familia los disfruté bastante jeje me gustaría releerlos alguna vez :)

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