La mujer del kimono blanco, de Ana Johns

Editorial: Espasa
Temática: Novela literaria | General narrativa literaria
Novela histórica | Siglo XX
Novela romántica
Colección: Espasa Narrativa
Traductor: Milo Krmpotic
Número de páginas: 432
Fecha de publicación en España: 4 de febrero de 2020

Japón, 1957. El matrimonio concertado de Naoko Nakamura asegura el estatus de su familia. Pero Naoko se ha enamorado de un marinero estadounidense, un gaijin, y casarse con él provocaría una gran vergüenza a toda su familia. Cuando se descubre que Naoko está embarazada, es repudiada y obligada a tomar decisiones inimaginables con consecuencias que se extenderán de generación en generación.
Estados Unidos, en la actualidad. Tori Kovač, al cuidado de su padre moribundo, encuentra una carta que contiene una gran revelación, una que pone en duda todo lo que sabía sobre él y sobre su familia. Iniciará un viaje para descubrir la verdad que esconde esa carta y que la llevará a recorrer medio mundo hasta llegar a una remota aldea costera en Japón, donde debe enfrentarse a los demonios del pasado y allanar el camino para la redención.


Últimamente, lo oriental me rodea. Siempre me han atraído las novelas ambientadas en Extremo oriente, pero, desde hace unas semanas, motivada por el mundo de los kdramas, parece que esta atracción está mucho más presente. Esto hizo que me animase a comprar este ebook cuando lo pusieron de oferta en Amazon hace unos días, y, sorprendentemente, no he tardado mucho en leerlo. 

La abuela solía decir que el hombre tiene mil planes, pero el cielo solo uno. Y el cielo... Oh, el cielo se río muchísimo de nuestro (...)

La mujer del kimono blanco ha sido una lectura muy especial. Corta; quizá me la esperaba más larga y más épica; pero no, la he leído de un tirón y he llegado a llorar al comprender el mensaje tan cierto e intimista que transmite. Bueno, no sé si era el objetivo de la autora, pero, para mí, ha sido una lectura enriquecedora que se suma a los textos que me aportan perspectiva vital

En Japón hay dos tipos de amor. El amor familiar por la esposa y los hijos, y el amor de las relaciones, que el marido continúa teniendo con otras fuera de casa.

Tori Kovač tiene a su padre, ya mayor, enfermo y está llena de ese miedo que te aporta el saber que te vas a quedar sola en la vida. Descubre que su padre atesora una historia muy personal del tiempo que pasó destinado en Japón a finales de los años 50. Naoko Nakamura es una joven japonesa de buena familia que se ha enamorado de un soldado estadounidense y tiene la intención de presentárselo a sus padres para que acepten su futuro matrimonio. Estas dos son las dos premisas de las que parten ambas historias, que confluyen, lógicamente. El proceso de acercamiento de ambas es la novela, que se convierte en un viaje esencial para encontrar la verdad y para aceptarla.

Cuando reviso las notas que escribí mientras leía esta novela, lo primero que apunté fueron los siguientes conceptos: «dos mujeres, dos soledades, dos vidas» «dos narraciones separadas por años pero igual de íntimas» «narraciones en presente». Creo que esto ya os puede dar una idea de lo especial que es La mujer del kimono blanco. 

Con cada paso que daba me acercaba un poco más a mi futuro y me alejaba un poco más de mi familia. Era un contraste de extremos en todos los sentidos, pero de alguna manera yo había encontrado mi lugar entre ellos. Buda lo llamaba el camino del medio. El equilibrio correcto de la vida. 
Yo lo llamaba felicidad.

La novela te llena de sentimientos contradictorios, por la historia y su verdad. A pesar de ser ficción, parte de un hecho real (y familiar para la autora) y luego bebe de personajes y hechos que ocurrieron. 

Porque bajo el sol de Japón hay muchas cosas terribles: los grandes terremotos, que derrumban ciudades enteras; los rayos mortales que envía el cielo rabioso, los vientos furiosos de los incendios mortíferos y padre. Este último no es el menos importante.

Me ha gustado mucho cómo está contada; se aleja de grandes narraciones y convierte lo que en principio parece una historia pequeña, con Naoko en busca de su felicidad y su lugar en el mundo y con Tori y su viaje para descubrir al padre que tanto quiso, en algo grandioso por la verdad que guarda. Este tipo de historias son las que atesoro con más ganas en mis recuerdos, lo confieso.

En la vida, el sabio construye su propio cielo mientras que el idiota se queja del infierno, pero yo creo que ambos son inevitables y temporales. El cielo no es un lugar para que tu espíritu futuro repose. El cielo consiste en encontrar la felicidad en tu situación actual. Asimismo, no hay candados en las puertas del infierno; el infierno es sólo sufrimiento y únicamente durante un tiempo.

Es un texto que duele pero como lo hacen los textos bonitos. Me ha hecho sentir bien a la vez que me ha acercado a la historia en sí, a los hechos que se narran y a esas mujeres cuya voluntad estaba callada y supeditada. Habla un poco de lo que es la vida, con sus decisiones, las que nos obligan a tomar y las que libremente encaramos; habla de la fuerza que tenemos o que buscamos; habla de familia, de amor, de recuerdo y de aceptación.

Nakoto es una mujer increíble. Es casi imposible no empatizar con ella y, al final, entenderla. No esperaba que el libro, y en especial su historia, me calara tanto. Una historia sobre la naturaleza de la mujer, en muchos aspectos; sobre su lucha desde su posición desamparada y sobre su forma de relacionarse con el mundo.

Una vida con amor es una vida feliz. Una vida dedicada únicamente al amor es una estupidez. Una vida de condicionales es insoportable. A mis setenta y ocho años, he pasado por las tres.

Creo que la autora consigue lo que buscaba con esta historia, ese homenaje al encuentro de dos culturas en un momento muy complicado como fueron los años tras la finalización de la II Guerra Mundial, tanto en Japón como en Estados Unidos. En sus notas finales, nos cuenta por qué decidió escribir esta novela (su debut literario) y de dónde vino la inspiración para el resto del texto. 

Como veis, yo os la recomiendo, siempre que os gusten este tipo de novelas. Creo que si os pasa como a mí, no esperaréis el camino que toma la historia de Naoko. Por cierto, creo que no hace falta indicar que la autora no es japonesa así que eso se nota en la fluidez de la narración. Remarco esto para aquellos lectores que se lo piensan mucho antes de leer un libro japonés por toda la simbología de conceptos que trae.


Si te ha gustado, sigue mi blog 




Comentarios

  1. "En la vida, el sabio construye su propio cielo mientras que el idiota se queja del infierno". Qué cita tan preciosa. Y no es la única.
    Me has convencido totalmente. Yo soy de las que sienten cierta pereza con los libros de Extremo Oriente, pero lo que cuentas de este me ha tentado y he caído en la tentación de apuntarlo. Lo hubiera hecho igual de ser la autora japonesa. Creo que me va a contar cosas que me van a sorprender y a gustar mucho.
    Un beso y gracias por la información.

    ResponderEliminar
  2. Muy buena reseña de una historia a tener en cuenta. Un saludo 👋🏻

    ResponderEliminar
  3. Hola!!
    No sé si me animaré, porque tengo tanto, tanto, tanto pendiente que no me da para ir añadiendo compras, pero me anoto título. Japón cuenta con una cultura que sorprende, con valores estupendos pero otros a los que es mejor no ponerle nombre, creo que la tenemos muy idealizada, pero es una opinión muy personal.
    Lo cierto es que tiene muy buena pinta y, además, me gusta lo que cuestas, así que tomo nota, nunca se sabe si me toparé con él en una biblioteca o en una librería y me acuerde y me haga con él
    Un besote

    ResponderEliminar
  4. ¡Holaaaaa!

    Ay tenía este punto ya en mi punto de mira y me ha encantado ver tu reseña, sobre todo viendo lo mucho que te ha gustado ^^
    Desde luego tiene pintaza, la historia de esas dos mujeres que al final conluyen, ese choque de culturas entre occidente-oriente... en fin, todos los temas que trata me parecen muy interesantes, y las frases que has puesto me han parecido muy bellas. Ahora me han dado todavía más ganas de leerlo.

    ¡muchos besos!

    ResponderEliminar
  5. No soy aficionada a lo oriental aunque de vez en cuando sí me gusta leer algo de allí. Me alegra que remarques que la autora no es japonesa porque los autores de allí me suelen gustar más
    Besos

    ResponderEliminar
  6. Me parece una buena historia y la portada me gusta!! buen post guapísima

    ResponderEliminar
  7. Estoy comenzando la lectura. Esta novela la tengo pendiente desde principios de año pero 'la guerra' me sacó de las lecturas previstas. Ahora que he dejado de lado mis lecturas guerreras compulsivas estoy empezando a retomar mis pendientes. Y tengo ganas de leer algo que sea más bonito y positivo que la realidad actual. Espero que me deje un sabor de boca tan bueno como a ti te dejó.
    Un beso.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Unlimited

Entradas populares de este blog

Me olvidé de mí

Piso para dos, de Beth O'Leary

¿A quién teme el diablo?, de Pablo Palazuelo

La solterona, de Jana Westwood #PremioLiterario2018

Sólo mía, de Elizabeth Lowell (Only #2)

El diablo también se enamora, de Eleanor Rigby

Tan cerca del horizonte, de Jessica Koch

El último día de mi vida, de David Orange #PremioLiterario2018

El hombre fetichista, de Mimmi Kass #retoíntimo

El señor de la guerra, de Elizabeth Elliott