La edad dorada, de Sara Donati

Publicado por Roca Editorial
ISBN: 9788418014086
Colección: Histórica
Formato: Tapa dura
Fecha de publicación: 11-02-2021

1893. En la ciudad de Nueva York son tiempos de un esplendor vertiginoso pero a la vez de una pobreza extrema y de cambios. El puente de Brooklyn está casi terminado y la ciudad se encuentra bajo el control de Anthony Comstock, quien lidera una brutal cruzada contra el vicio.
Anna Savard y su prima Sophie, ambas graduadas por la Escuela de Medicina para mujeres, atienden a los ciudadanos más vulnerables, aun cuando haciendo esto les podría suponer poner en riesgo todo aquello por lo que han luchado.
Para Anna, su papel como cirujana le ha puesto en el camino de cuatro niños que lo han perdido todo. Frente a su impotencia, Anna deberá tomar una decisión inesperada entre mantenerse en el dolor de su pasado o dejar que el amor finalmente entre a su vida.
Para Sophie, una obstetra e hija huérfana de gente libre de color, ayudar a una desesperada y joven madre le obligará a aferrarse a su juramento como doctora y la empujará, junto con Anna, a la órbita de Anthony Comstock, un peligroso hombre que se considera a sí mismo como enemigo de todo lo indecente y de todo aquel que se atreva a desafiarlo.
Con descripciones intensas del viejo Nueva York y la historia de dos doctoras adelantadas a su época, La edad dorada es una novela cautivadora, emotiva y repleta de coraje y amor.

De vez en cuando, me encuentro con una gran narradora de historias. Una de esas escritoras que escribe sencillo y seguro, de una manera que te atrapa con su narración. Sara Donati es la autora de una saga, bastante larga, aunque no totalmente traducida en España, que comienza con En tierras lejanas, una novela maravillosa que nos lleva a 1792 al norte del estado de Nueva York. La edad dorada tiene relación con este libro y los anteriores por el origen familiar de las protagonistas, pero se puede considerar una saga nueva.

Este es el desglose de libros de la saga Wilderness, por si tenéis curiosidad.
- Into the Wilderness, 1998 (En tierras lejanas)
- Dawn on Distant Shore, 2000 (A la luz del amanecer)
- Lake in the Clouds, 2002 (El lago de las nubes)
- Fire Along the Sky, 2004
- Queen of Swords, 2006
- The endless forest, 2010

Ahora voy a centrarme en La edad dorada, por muchas ganas que tenga de convenceros para que leáis En tierras lejanas (si no me equivoco, Anna es nieta, o bisnieta, de Nathaniel Bonner y Elizabeth Middelton); ahí os lo dejo). Deformación profesional de lectora «recomendadora».

Un libro largo, extenso, que además tiene continuación, algo a tener en cuenta, centrado a finales del siglo XIX en la ciudad de Nueva York (1883), que narra la vida de dos primas, huérfanas, que viven con su tía y ejercen la medicina. En muchos casos, se las puede considerar privilegiadas, no solo por sus antecedentes familiares (de ahí los libros anteriores) sino por su nivel de vida en un momento en el que Nueva York es un hervidero de inmigrantes, pobreza, enfermedades, huérfanos y otros muchos problemas

Muchas mujeres se retiran al recibir un halago, pero Anna se extasiaba cuando le enseñaba una nueva perspectiva de las cosas. La sonrisa que se pintó en su cara le indicó que aquel era uno de esos momentos.

Nada más empezar su lectura, me di cuenta de que la narración comienza como con un corte cenital en la vida de las doctoras Savard; la historia nos sitúa, como lectores observadores, en la vida de ambas mujeres y, a partir de ahí, tú intuyes que hay un pasado duro detrás, debido a su orfandad y a su naturaleza familiar, de la que se darán simplemente pinceladas, y que marcan su forma de relacionarse con el mundo y, principalmente, su relación fraternal. A medida que se avanza en la lectura, se van descubriendo instantes de ese pasado, pero más como algo anecdótico que como parte de la trama.

Anna es cirujana y atiende a mujeres. Su prima Sophie es obstetra, y su condición de médica está marcada por su origen racial. En la realidad de ambas, la falta de un control de natalidad, perseguido por ley, hace que las mujeres tengan muchísimos hijos y embarazos, con todo lo que ello conlleva para su salud física y mental. Además de su lucha personal por romper con el menosprecio de la sociedad, y de los médicos en concreto, por ejercer la profesión hasta hace no tanto exclusivamente masculina.

He tratado mujeres que se introdujeron jabón de sosa, acido carbólico, alcohol, ginebra, quinina, lejía... la lista es larga y los resultados suelen ser feos. Las mujeres con algo de dinero emplean medicamentos. La mayoría toman infusiones; otras envenenan con arsénico. Muchas lo intentan tres o cuatro veces, y luego busca ayuda en otra parte. Las más pobres se ocupan de sí mismas. usan pajitas, alambres y cañas, casi cualquier tipo de cuchara o instrumento largo y delgado. Tubos de goma, sondas de metal, ballenas de viejos corsés. Su folleto no aborda ninguna de estas cuestiones, y por lo que he podido ver, no daba instrucciones sobre cómo provocar un aborto.

Si habéis leído alguna opinión más sobre este libro, habréis visto que casi todas coinciden en que lo más destacable es la ambientación, y es que la autora sabe cómo hacer que te traslades a esa época y a ese lugar, y lo hace casi sin esfuerzo aparente. Este sería el eje central de esta historia, pero la trama nos lleva a acompañar a Anna y su manera peculiar de ver el mundo, mucho más pragmática de lo que es habitual en una mujer de ese siglo. El contacto con unos niños huérfanos, que acaban de perder a su madre, la relación entre su prima Sophia y su mejor amigo Cap, gravemente enfermo, y su encuentro con un intrigante inspector de policía italiano, hacen que su vida dé un giro esencial.  A partir de ahí, el resto: la realidad de los niños huérfanos, la verdad sobre las mujeres que no pueden controlar su existencia, el poder del hombre sobre ellas, la manera en la que la religión influye y condiciona la existencia de las personas, Nueva York como un personaje más, las relaciones familiares atípicas, la aceptación de cada uno como es, el pasado que nos marca, el amor físico y mental, la amistad, la verdad, las creencias, y, en cierta manera, la base de lo que fundamenta la sociedad estadounidense, constituida a partir de personas muy diversas, con creencias y con costumbres diferentes. Ah, bueno, y también hay un caso a investigar, como bien dicen en la sinopsis, que le añade interés a lo que estás leyendo.

—No podemos cambiar el pasado, doctora Savard.
—Pero podemos hacer algo por el futuro.

Qué importante es plasmar Nueva York en esa época como un conjunto de nacionalidades que estigmatizaban: estaban los irlandeses, los italianos (a los que llamaban guineas porque no se les consideraba blancos del todo), los alemanes, la pequeña Francia... todos separados, incluso laboralmente. Las profesiones se relacionaban también con tu origen, independientemente de que hubieses nacido en Estados Unidos, eras lo que tus padres eran. De hecho, todos se sorprenden de que haya un inspector de policía italoestadounidense, ya que era una profesión más para los irlandeses. Así era Nueva York en esos años, una ciudad donde se concentraba un porcentaje muy elevado de inmigrantes.

—Ahí está. Esa es la parte más difícil: tener la fuerza necesaria para aceptar el dolor, hacerle frente y dejar que disminuya con el tiempo, que lo hará.

Hay mucho más de lo que os he contado aquí, lógicamente, pero tenéis que animaros a leerla para poder disfrutarla. Sí, es verdad que hay continuación, pero aun así, yo lo he pasado muy bien con la historia, con Anna y su visión pragmática y defensiva de la vida; con Sophie y su determinación, sin dejar de lado su sensación de no pertenencia; con su peculiar familia, llena de mujeres excepcionales; con esa fuerza que rezuman los personajes que no se rigen por lo establecido; con el aprendizaje que viven como parte de su propia existencia; con mi personal descubrimiento de lo difícil que lo tenían las mujeres y lo agradecidas que debemos estar nosotras; y con la historia en sí y por dónde nos lleva. 

La joven se puso los guantes muy despacio y se unió a la cola para desembarcar, furiosa porque le recordaran que no podía ser ella misma en público. Tenía que ser la persona que veían los blancos: una mulata bien vestida, elegante, reservada. Supondrían que era una institutriz, una ama de llaves, la maestra de alguna escuela para negros, la esposa de un pastor o comerciante. Alguien que supiera leer, pero no el significado de una palabra como estetoscopio, y menos aún para qué servía.

Para resumir, una novela de ficción histórica, llena de hechos reales e, incluso, de personajes reales, algunos de los cuales aparecen con otro nombre para favorecer la ficción, que te traslada a una ciudad en crecimiento continuo, donde la inmigración, la familia, la pobreza y el poder de las convicciones sociales llevan a los protagonistas a tomar sus decisiones. Una historia de vida, de lucha y, sobre todo, de mujeres que intentan tomar las riendas de su existencia, aderezada con algo de intriga y con la sensación de que todavía queda mucho por contar. 

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Comentarios

  1. Ohhhh!!! Que bonito lo pintas. Tiene que caer en mis manos, por supuesto. Entiendo que van traduciendo y editando sus libros. Gracias por la reseña tan completa y estupenda. Besos

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    1. El siguiente libro supongo que lo publicarán dentro de no mucho; sobre los anteriores, no lo tengo claro. Los primeros están descatalogados, aunque se pueden encontrar en librerías de segunda mano, pero a partir del cuarto no se han traducido. Una pena. Ojalá ahora se animen a hacerlo.
      Un beso

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  2. Hola, hace un rato he colocado este libro en mis pendientes por otra reseña leida, ahora me confirmas que me gustara! besos

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  3. Pues oye no pinta nada mal Carmen, lo tendré en cuenta, buen post guapa

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  4. Es la segunda reseña que leo hoy sobre esta novela de Sara Donati, y veo que merece muy mucho la pena afrontarla, pese al gran tocho que es. Como ya dije en la otra reseña, es de agradecer que el autor de turno nos haga olvidar que tenemos muchas páginas que leer por el gran trabajo literario que hace. Sin duda alguna, a tener muy en cuenta. Besos.

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  5. Pues pinta bastante bien, pero por ahora lo voy a dejar pasar, que tengo demasiado pendiente. Quizás si se cruza...
    Besotes!!!

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  6. Ya sabes que coincidimos en impresiones. Yo no había leído nada de la autora pero ya tengo apuntada la que recomiendas.
    Quizás en alguna de sus obras se haga referencia a los padres de las doctoras Savard e incluso veamos la infancia de éstas,,,
    Besos

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  7. Creo que es una lectura que podría disfrutar porque este tipo de trama siempre me cautiva así que gracias por el descubrimiento además decir que la portada es muy apropiada para la época en la que imagino está ambientado

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  8. Hola.
    Este libro lo voy a dejar pasar, no me llama mucho y ademas tengo demasiados pendientes y quiero centrarme en ellos. Gracias por la reseña.
    Nos leemos.

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