Almendra, de Won-Pyung Sohn

Fecha de publicación:  | Idioma: Español | ISBN: 978-84-9998-791-0 | Código: 10254635 | Formato: 14 x 21,5 cm. | Presentación: Rústica sin solapas con s/cub. | Colección: temas de hoy | Traductor: Sunme Yoon | Sentido de lectura: Occidental

Yunjae tiene dieciséis años, está en la edad de las emociones desbordadas, el amor y la rabia. Pero las amígdalas de su cerebro son pequeñas, más pequeñas que una almendra y, como consecuencia, Yunjae es incapaz de sentir nada

Educado por su madre y su abuela, aprende a identificar las emociones de los demás y a fingir estados de ánimo para no destacar en un mundo que pronto lo tachará de extraño. «Si tu interlocutor llora, tú entrecierra los ojos, baja la cabeza y dale una suave palmada en la espalda», le dice su madre. Así construye una aparente normalidad que se hace trizas el día en que un psicópata ataca a ambas mujeres en la calle. Desde entonces, Yunjae debe aprender a vivir solo, sin deseo de derramar una lágrima, sin tristeza ni miedo ni felicidad.
A Yunjae le tienden la mano personas improbables: un antiguo amigo de su madre, una chica capaz de romper certezas e incluso un abusón con más afinidad de la esperada. Los tres quebrarán la soledad del protagonista de Almendra.

Los libros me transportaban en un instante a los lugares donde no podía ir, me transmitían las confesiones de personas que no conocía y me mostraban las vidas que no podía observar de cerca. También estaban repletos de sentimientos que no podía sentir y de experiencias que no había vivido.

Tímidamente me he puesto frente al ordenador para escribir un esbozo de una de las últimas novelas que he leído, a pesar de que esa lectura fue allá por el mes de junio, fecha en la que mis ganas de perderme entre páginas e historias también se perdieron.

—Los seres humanos somos productos de la educación. ¡Tú también puedes! —me decía.

Como entenderéis, mis percepciones sobre Almendra están algo borrosas, aunque la esencia de lo que me transmitió esta lectura sigue ahí, recordándome que me gustan las historias que de pequeñas son grandes y los personajes que son lo que son y que luchan por encontrarse. Creo que eso es un poco lo que pienso de Yunjae.

—Abuela, ¿por qué dicen todos que soy raro?
Borrando la mueca de su boca, me respondió:
—Será porque eres especial. La gente no soporta a los que son diferentes. ¡Ay, mi hermoso monstruito!

Situándonos, la novela nos trae los pensamientos de Yunjae tras perder a su madre y a su abuela y estar solo. No es que él lo sienta como podríamos haberlo sentido nosotros pero es muy consciente de que todo ha cambiado. La fuerza que acaba mostrándose al lector y su capacidad de adaptación es lo que más valoro de esta historia, así como ese pequeño mundo en torno a Yunjae que a veces le ataca y a veces le arropa

Estuve a punto de decirle que el destino era un juego de dados, pero me callé la boca, pues no era más que una frase de libro.

De todo ello, saco en claro que la autora de esta novela consigue que nos acerquemos a un personaje complicado por lo aséptico que es tanto sintiendo como explicándose; y es justo esa palabra la que me viene a la cabeza cuando recuerdo la narración de Almendra «asepsia», en el sentido de que no hay intensidad en las palabras usadas, no hay sentimientos, pero aun así consiguen transmitir justo eso. ¿Lo que digo tiene sentido? ¿Me entendéis? Espero que un poco sí.

Además, los libros están presentes en la vida de Yunjae. Los libros de segunda mano que su madre usaba para pode vivir. Los libros que alimentan el conocimiento de nuestro narrador aunque no le dan calor. Quizá esto sea totalmente anecdótico pero me gusta pensar que ese era su mundo seguro.

El olor de los libros usados me parecía familiar y me sentí como en casa desde el primer día. Cada vez que los abría para olerlos, la abuela se burlaba preguntándome qué les encontraba de bueno a esos libros viejos y mohosos.

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Los libros me transportaban en un instante a los lugares donde no podía ir, me transmitían las confesiones de personas que no conocía y me mostraban las vidas que no podía observar de cerca. También estaban repletos de sentimientos que no podía sentir y de experiencias que no había vivido.

Un texto limpio, fácil, directo, con mucho significado, a veces violento y a veces demasiado certero. A mí me ha encantado. Tengo debilidad por este tipo de textos.


***Declaración de intenciones: volver a coger un ritmo bueno de lectura porque nada de lo que empiezo me atrae y me siento injusta con los libros cuando los leo sin ganas. 

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Comentarios

  1. Me gustan este tipo de lecturas tan profundas aunque me cuesta animarme a leerlas porque luego lo paso mal pero gracias por el descubrimiento =)

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  2. Lo leí hace tiempo y fue una lectura rápida y amena, agradable de leer.

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  3. Pues no lo conocía. Me atrae lo que cuentas. No me importaría leerlo si se cruza en mi camino.
    Besotes!!!

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  4. ¡Hola!

    Lo acabo de leer hace cosa de una semana y me gustó bastante, como mencionas, se leer súper rápido. Me quedo con ganas de leer más de la autora.

    Pd: no conocía tu blog, pero sin dudas ya tienes nuevo seguidor.

    ¡Nos leemos!

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  5. Tiene buena pinta. Y entiendo perfectamente cómo se puede llegar a sentir la falta de sentimientos, cómo se puede transmitir esa falta. Me ha gustado la reseña y me sorprende que, desde junio, puedas hablar ahora del libro.
    Un beso.

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  6. Hola guapa! Me parece un libro curioso, no lo conocía y no me importaría leerlo si pasar por mis manos. A mí también me pasa de ir subiendo reseñas de lecturas más recientes y dejar algunas detrás y luego sacarlas a los meses. Me da rabia, pero con tanto es imposible! Un besote!

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